Derecho Comparado: la mira en la globalización

El departamento de Derecho Comparado recién creado en la UCAB apunta a la investigación y, si todo marcha según lo previsto, a la docencia en esta materia que hoy en día se vuelve imprescindible en procesos de regionalización y globalización. Habla el profesor Rafael Bernad Mainar

 

Derecho Comparado: la mira en la globalización

El lunes 9 de mayo de 2016 se creó el departamento de Derecho Comparado, dentro del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UCAB. En el acto hablaron el decano de la Facultad de Derecho, Miguel Mónaco; el presidente de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales, Eugenio Hernández Bretón (sobre todo vino en calidad de discípulo de la profesora Tatiana de Maekelt, cuyo nombre fue escogido para este departamento); y cerró Rafael Bernad Mainar, actual director del IIJ.

Profesor formado en la Universidad de Zaragoza (España) con veinte años viviendo y trabajando en Venezuela, Bernad Mainar lidera esta iniciativa. En la universidad da clases de Derecho Civil y Derecho Romano. Con él se produjo, días después del acto de creación del departamento, la siguiente conversación.

 

APUNTANDO A LA GLOBALIZACIÓN

—¿Por qué el Derecho Comparado es necesario hoy, a tal punto de crear un departamento especializado?

—Todos estamos conscientes de que asistimos a un proceso de globalización-internacionalización con fenómenos de migración masivos que se están produciendo a nivel mundial. Por supuesto, esto conlleva una interconexión no solo de personas sino de ordenamientos jurídicos. Por otro lado, el Derecho es un ser vivo en constante evolución; por lo tanto, los ordenamientos jurídicos de un lado y otro del mundo nos aportan nuevas soluciones.

Además están los procesos de integración regionales: en todos ellos el Derecho tiende a armonizarse y, como destino final, unificarse. Leyes para todos por igual. A más involucramiento entre los países, más serán los campos que se unifiquen. Eso se puede constatar ya en la Unión Europea.

Está previsto que en el futuro pueda impartirse Derecho Comparado en la UCAB, y para ello se ha hecho una primera aproximación en el pénsum de la Facultad respectiva. Pero quizás lo más ambicioso sea que el Derecho Comparado llegue a postgrado como asignatura transversal en todas las ramas del Derecho.

—Pero esto es un anhelo, no una realidad hoy  —aclara el profesor.

—¿Y cuáles son las tareas del departamento?

—Fundamentalmente investigación y proyectarnos a la docencia cuando esto sea posible, y en la medida en que sea posible. Nuestra primera actividad se orienta a instalar en la universidad el módulo Jean Monnet, diseñado para dar cursos intensivos de 40 horas.

Conlleva un proceso de postulación. El Proyecto Jean Monnet está bajo el paraguas de la Unión Europea. Para enero de 2017 el departamento ha de presentar una obra escrita, llamar a la puerta y esperar la buena noticia de la calificación. Sería Venezuela, entonces, a través de la UCAB, el primer Módulo Jean Monnet en Latinoamérica.

—¿Qué significa, en este caso, módulo?

—Dentro del programa Jean Monnet hay diversas actuaciones; por así decirlo, el primer peldaño es el módulo: una enseñanza de 40 horas anuales bien en un curso intensivo de una semana, o bien en un curso de verano. Una segunda escala sería la cátedra, que implica tener personal de planta dedicado exclusivamente al estudio, investigación y enseñanza del Derecho Comparado. Todo ello financiado por la Unión Europea.

—Eso significa intercambio sobre todo con Europa.

—Sí, fundamentalmente. A todos los niveles, tanto de docentes como de investigadores. Podrían venir profesores visitantes o podría haber profesores de acá que vayan a Europa.

—¿El Derecho Comparado incluye las constituciones de los países?

—Bueno, es que atraviesa todas las ramas: derecho constitucional, derecho mercantil, derecho tributario… La comparación puede ser a nivel macro o a nivel micro; y, por supuesto, no está reducido a una rama específica.

 

QUIÉN FUE TATIANA DE MAEKELT

El nombre que lleva este departamento del IIJ rinde homenaje a una de las comparatistas (así se les llama a los especialistas en Derecho Comparado) de Latinoamérica más destacadas. Tatiana de Maekelt nació en Polonia el 15 de mayo de 1925. Aprobó su bachillerato en Praga con mención honorífica en todas sus materias, salvo en matemáticas y física. Vivió en carne propia la Segunda Guerra Mundial.

Tiempo después se casó con León Stachowsky, cuya unión fue bendecida con el nacimiento de su hija Irene. Concluida la guerra, la familia se planteó salir de Europa para buscar mejores condiciones de vida. En 1948 migraron a Venezuela.

Tatiana egresó como abogado de la Universidad Central de Venezuela (UCV) en 1959; recibió su título de mano del presidente de Venezuela para este entonces, Rómulo Betancourt. Inmediatamente después obtuvo el título de doctora en Derecho de la Universidad de Frankfurt, en Alemania.

Cuando regresó a Venezuela contrajo nuevas nupcias con Alberto Maekelt, científico y médico alemán, quien fue su compañero de vida durante más de 40 años.

En 1978, la doctora recibió el cargo de subsecretaria para asuntos jurídicos de la Organización de Estados Americanos (OEA). En 1977 fue nombrada directora fundadora del IIJ. Cabe destacar que Maekelt fue la primera mujer del continente americano en dictar un curso de Derecho en La Haya. En 1997 creó la maestría en Derecho Comparado de la UCV.

El 19 de junio de 2001, fue designada Individuo de Número de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales, sucediendo al doctor Arturo Uslar Pietri. El 6 de febrero de 2007 fue electa como presidente de la academia.

Maekelt dio clases en la UCAB y dirigió el IIJ aun cuando, fundamentalmente, su carrera la desarrolló en la UCV. Falleció el 17 de agosto de 2009 en la ciudad de Nueva York.