#CulturaVenezolana Poeta Ramón Palomares

El 4 de marzo se cumple un año de la muerte del poeta venezolano Ramón Palomares, ganador del Premio Nacional de Literatura, Premio Internacional de Poesía Víctor Valera Mora y del Premio Iberoamericano de Literatura

#CulturaVenezolana Poeta Ramón Palomares

El 4 de marzo del pasado año murió de 80 años el poeta venezolano Ramón Palomares. Este genio de las letras es recordado por sus poemas, los cuales lo llevaron a ganar en 1975 el Premio Nacional de Literatura, en 2006 el Premio Internacional de Poesía Víctor Valera Mora y por último, en 2010 el Premio Iberoamericano de Literatura.

Originario de Trujillo, nació el 7 de mayo de 1935 en Escuque. Fue profesor de Castellano y Literatura y también se licenció en Letras por la Universidad de Los Andes. Publicó su primer libro de poemas en 1958, titulado El Reino. Algunas de sus obras llevan por nombre: Paisano, El Reino, El Ahogado, Adios Escuque, Honras Fúnebres, El viento y la piedra

Aquí te dejamos algunos de sus poemas:

Más allá de nosotros

Conversaciones que venían

Hoscas

Buscándonos

Gentes del sueño y Gentes del Viento

Árboles ventosos y golpes en el corazón

Y al cabo estábamos volando

conversando

Árboles ya y gentes del sueño y vientos

     (con el alma errada y un errante árbol

Furiosos, Incorpóreos,

dando vueltas en torno a la vida

y desentrañándonos

desentrañándonos

Más allá de nosotros.

Una forma de ser

Aquí llega el noche

el que tiene las estrellas en las uñas,

con caminar furioso y perros entre las piernas

alzando los brazos como relámpago

abriendo los cedros

echando las ramas sobre sí,

muy lejos.

Entra como si fuera un hombre a caballo

y pasa por el zaguán

sacudiéndose la tormenta.

Y se desmonta y comienza a averiguar

y hace memoria y extiende los ojos.

Mira los pueblos que están

unos en laderas y otros agachados en los barrancos

y entra en las casas

viendo como están las mujeres

y repasa las iglesias por las sacristías y los campanarios

espantando cuando pisa en las escaleras.

Y se sienta sobre las piedras

averiguando sin paz.

♦ Katherine González