Tres mitos comunes al ejercitarse

Si eres de los que frecuenta el gimnasio, seguro habrás encontrado personas novatas que tienen falsas creencias acerca del entrenamiento o la alimentación necesarios para conseguir un mejor rendimiento. Esta breve guía te ayudará a desmentirlas.

Tres mitos comunes al ejercitarse

Con ayuda del entrenador del Gimnasio UCAB, José Gilberto Hevia, en este artículo se desmienten tres de los mitos más frecuentes que se escuchan en los gimnasios y los cuales pueden causar desmotivación en algunas personas por no conseguir sus metas.

«LAS MUJERES QUE LEVANTAN PESAS SE PONEN COMO HOMBRES»

Los niveles de testosterona son menores en las mujeres, por lo tanto desarrollan menos masa. Sin embargo José Gilberto Hevia, entrenador del Gimnasio UCAB, sugiere a las mujeres que quieran tonificar su cuerpo combinar ejercicio aeróbico con anaeróbicos, en otras palabras: ejercicios de larga duración sin carga y ejercicios de fuerza que desarrollen masa magra.

«SUDAR ELIMINA LA GRASA»

Muchas personas utilizan fajas que propician la sudoración con el fin de “perder grasa” en esa área; como consecuencia, luego del entrenamiento sudan más. Sin embargo la sudoración excesiva arrastra consigo minerales que el cuerpo el necesita, afirma el entrenador Hevia. El sudor únicamente puede eliminar líquido retenido, no grasa.

«SI HAGO MUCHO EJERCICIO NO NECESITO HACER DIETA»

La clave para un estilo de vida saludable es saber combinar la buena alimentación con el ejercicio. «El ejercicio solo representa un 25% del avance que podamos tener, el otro 75% se basa en la alimentación» afirma el entrenador Hevia, quien recomienda que lo ideal es consumir un 55 % de carbohidratos de absorción lenta (como papa, batata o plátano), 20% de proteínas (carnes, pollo y pescado) y 15% de grasas no saturadas (provenientes del aguacate o frutos secos como nueces, almendras o maní).  Además es necesario evitar consumir bebidas gaseosas, alcohol y chucherías, que solo aportan calorías vacías y atrasan el progreso personal.

 

♦ María Alejandra Valera