¿Cómo sacarle provecho al régimen intensivo o “verano”?

El Centro de Asesoramiento y Desarollo Humano de la UCAB ofrece cinco tips para los alumnos que adelantarán materias o se pondrán al día con su plan de estudios durante las vacaciones

¿Cómo sacarle provecho al régimen intensivo o “verano”?

Durante el receso semestral, varias escuelas de la UCAB ofrecen la opción de cursar algunas cátedras mediante un régimen intensivo de clases, conocido entre los estudiantes como “verano”.

Con una duración de un mes, este sistema especial permite a los alumnos de distintos semestres adelantar materias, lo cual les brinda la posibilidad de graduarse en menos tiempo o ponerse al día con las asignaturas aplazadas previamente.

Sin embargo, este régimen requiere alta dedicación por parte de los alumnos, puesto que los contenidos que se cursan en cuatro meses se ven en uno, los exámenes son más seguidos y, por ende, la concentración y el tiempo requeridos son mayores.

Con el fin de ayudar a aquellos ucabistas que vayan a participar en el curso de verano, María Fernanda Peña, psicóloga del Centro de Asesoramiento y Desarrollo Humano de la universidad (CADH), ofreció algunos tips para sacarle provecho al régimen intensivo sin sufrir tanto desgaste.

  1. Organizar el tiempo. Para Peña esto es fundamental. Por eso aconseja  tener una agenda o algún otro organizador en donde se puedan anotar exámenes, parciales y otras evaluaciones. Asimismo, destacó que hay que especificar el tiempo estimado en el que se planea estudiar cada tema y entre cada uno tomar un pequeño descanso. “Eso se llama monitoreo de estudio. Resulta mejor estudiar a fondo durante 20 minutos y descansar otros cinco minutos; a estudiar durante 20 horas sin estar totalmente concentrado. A veces no es la cantidad sino la calidad”,  mencionó.

  2. Crear grupos de estudio. Hacer resúmenes, compartirlos e incluso dividir el trabajo cuando los temas son muy extensos o difíciles puede ayudar a ejercitar la memoria y a fijar los contenidos. “Hay que crear redes de apoyo, porque si bien obtener un título universitario es un logro personal, a veces necesitamos ayuda en el camino y eso no nos hace malos estudiantes”, destacó la especialista.

  3. Tener paciencia. “Cada estudiante es diferente y si bien algunos pasan todas sus materias al primer intento, es normal aplazar alguna de vez en cuando. No se va a acabar el mundo porque les quede una. Yo estudié psicología en esta universidad y sé que es así. Si necesitan ayuda, pídanla. No están solos en la universidad, tienen a sus compañeros, a sus profesores”.

  4. Dormir al menos seis horas al día. A veces es muy complicado que los alumnos puedan cumplir con las ocho horas de sueño recomendadas por todos los especialistas, pues el tiempo pasa volando entre tantas asignaciones, exámenes y otras responsabilidades. Sin embargo, está comprobado que “si no se descansa como mínimo seis horas la persona no rendirá para nada durante el día, pues se encuentra agotada tanto física como emocionalmente”, aseveró.

  5. Dedicar tiempo para uno mismo.  La orientadora considera que hay que dejar espacio para  salir, ver televisión, hablar con los amigos. “Cuando las cosas están cuesta arriba y los estudiantes se sienten muy ansiosos lo mejor que pueden hacer para solucionarlo son actividades de las que disfruten: leer, correr, escuchar música o cualquier otra actividad que los permita distraerse. Que se tomen el tiempo de distraerse no significa que sean malos estudiantes”, finalizó.

♦Texto: Mariann Clareth Palacios / Fotos: Jesús Fonseca.