El ucabista Edio Raven ganó concurso internacional de cortometrajes

Con un audiovisual sobre los conflictos emocionales que deja la emigración, el estudiante de Comunicación Social obtuvo el primer premio en el Festival Académico de Cine Universitario Internacional.  Gracias al triunfo, Raven estudiará cine en Hollywood. Acá un poco más de la historia de este maracucho que cambió las leyes por las cámaras 

El ucabista Edio Raven ganó concurso internacional de cortometrajes

Desde que estaba en primaria, Edio Raven sentía particular afición por el mundo de los audiovisuales; tanto así que en los recesos de escuela o en sus ratos libres se dedicaba a recopilar los videos musicales que le llamaban la atención para desmenuzarlos, analizarlos o imaginar cómo se hacían, aunque en ese momento no supiera que su profesión sería crearlos.

Hoy, a los 22 años, este zuliano puede decir con orgullo que su sueño de niño ha rendido frutos, pues se convirtió en uno de los dos ganadores de la 6ta edición del Festival Académico de Cine Universitario Internacional (FACIUNI), competencia de cortometrajes auspiciada por Directv Latin América y Sundance Channel que busca promover la formación e integración de estudiantes latinoamericanos en el área de cine.

Cursante de cuarto semestre de Comunicación Social de la Universidad Católica Andrés Bello -sede Montalbán-, Raven se convirtió en el primer venezolano en triunfar en este certamen gracias al cortometraje «Primer amor», audiovisual que escribió, produjo y dirigió y cuya historia aborda los conflictos emocionales que atraviesan los jóvenes venezolanos en medio de la crisis migratoria actual.

El marabino comparte el primer puesto con Lida Fernanda Prada, participante de Colombia, quien compitió con el audiovisual «Encantos, la magia del páramo». Ambos se hicieron acreedores de una beca de verano de Warner Brothers para estudiar en la Escuela de Artes Cinematográficas de la Universidad del Sur de California, en Hollywood, Estados Unidos.

El dictamen fue resultado voto del público a través de internet y de un jurado conformado por representantes de Directv, Sundance Channel, Creative Artists Agency CAA y ejecutivos de la industria del cine. Los otros seis finalistas provenían de Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Puerto Rico, Perú y Uruguay.

«Estoy muy agradecido con cada uno de los venezolanos que votaron por mí, con mi familia porque me ayudó a recaudar los fondos para grabar el videoclip y con la UCAB por siempre apoyarme. Gracias a la Católica estoy aquí en Caracas, de verdad gracias a ellos porque siguen apostando a la formación de jóvenes. Esto es una mezcla de emociones, también tengo que agradecer a mi equipo porque sin ellos esto no se hubiese logrado, entendieron mi condición de estudiante y sin embargo siguieron apoyando el proyecto en el que trabajaron puros caraqueños. Esto es Venezuela, el talento. Estoy muy emocionado porque en 6 años de FACIUNI es la primera vez que Venezuela gana con uno de los videos con mayor votación y visitas»

 

De las leyes a las cámaras

Curiosamente, llegar al mundo de los audiovisuales no fue cosa fácil para él. Luego de culminar su bachillerato, siguió con la tradición familiar e ingresó a la Universidad del Zulia para estudiar Derecho. Después de tres años de carrera, una decepción amorosa y un primer intento fallido en el FACIUNI con el cortometraje Bravísimo, Raven tomó la decisión de abandonar la abogacía y comenzar a trabajar en su verdadera vocación.

En búsqueda de la carrera universitaria que le brindara los conocimientos que tanto anhelaba, se topó con Comunicación Social y luego con la Universidad Católica Andrés Bello, lo que lo llevó a abandonar su ciudad natal, para adaptarse a la capital y a un nuevo contexto que le afirmaría que había tomado la decisión correcta.

Desde entonces, y a la par de sus estudios en la UCAB, Raven se ha dedicado a producir diferentes materiales audiovisuales como comerciales, cortometrajes y videos musicales. Explica que sus ideas surgen desde sus experiencias personales porque lo que en cada una de sus piezas muestra un poco de su vida.

«Cada creativo tiene su forma de trabajar. Hay gente que se guía de otros o copia ideas, a mí no me gusta eso, porque siento que cuando uno está produciendo necesitas una energía, algo que te mueva a hacer eso y que mueva a los demás, porque constantemente estás trabajando con mucha gente. En mi caso, yo trato de crear cosas que me ayuden a mejorar mi vida o atender algo que me está pasando, incluso ponerle un cierre».

Precisamente así surgió su cortometraje  «Primer Amor», gracias al cual ahora estudiará cine en Hollywood.

«Este cortometraje fue parte de mis experiencias amorosas, fue una manera de decir qué es lo que yo quiero para esa persona y qué es lo que yo quiero para mí de ahora en adelante, eso está allí plasmado. Entonces escribo sobre mis problemas y sus posibles soluciones y es lo que me mueve a llevarlo hasta el final y conectarme con lo que estoy haciendo».

 

 

El futuro comunicador agradeció el apoyo de los venezolanos que lo ayudaron con su voto a alcanzar el triunfo en este famoso festival. Aseguró en que la clave de todo es seguir insistiendo en tus metas a pesar de los obstáculos.


«La primera vez que participé fue un golpe duro a la moral, al final uno sigue en esto porque es lo que te gusta pero siempre es bueno ver los frutos de lo que uno cosecha, en ese momento no los pude ver. Esta vez tampoco esperaba clasificar, pero hoy que estoy como representante de Venezuela parece un sueño. Mi papá siempre me inculcado la humildad y eso para mí es muy importante. A pesar de que a veces todos fallamos, en esto yo me propongo seguir intentándolo porque todo ha sido un regalo y mucho apoyo de las personas y de todo el país».

Como los dones no vienen solos, en sus tiempos libres Edio también se dedica a componer con su guitarra. Aseguró que parte de la música de sus cortometrajes es de su inspiración, algo que lo ayuda a complementar sus productos.

«Yo soy de esos que solo se quiere aprender los acordes para tocar. Sí compongo, escribo muchísimo y me doy cuenta que puedo relacionarlo con lo que estoy haciendo. En este último proyecto personal, por ejemplo, las canciones son de mi autoría. Me ayudé con un productor y un vocalista para que quedara mucho mejor. Pero en la medida en que pueda complementar estas dos inclinaciones lo voy hacer».

Afirmó que, desde su llegada a Caracas, se le han presentado oportunidades inolvidables, una de ellas su participación en la producción del videoclip Sirena, del dúo Cali y el Dandee, en el que trabajó de la mano de Nuno Gomes.

«En una de sus presentaciones me acerqué a él y le dije que quería aprender. Él me explicó que estaban haciendo unas pasantías, que le enviara mi material audiovisual, entonces hice un cortometraje en el que explicaba mi trayectoria y rodamos Sirena, fueron tres días de grabación intensa pero me abrió las puertas y apliqué mucho de lo que aprendí en esa oportunidad en Primer Amor«.

 

También asegura que la UCAB ha sido una gran plaza de oportunidades que le ha abierto las puertas para desarrollarse como profesional.

«Me gusta que la UCAB tenga un nivel de exigencia alto. A mí me iba perfecto en Derecho pero aquí he llegado a tener un promedio de 16, que ya para mí es como un sacrilegio (risas). Me siento identificado con esta casa, porque no solo practica la excelencia sino que también te ayuda en actividades extracurriculares y a nivel profesional. Es un espacio muy abierto a todo lo que el estudiante quiere».

A propósito del tema de su cortometraje y de la diáspora venezolana, Edio invitó a los jóvenes que migran a no abandonar sus sueños y a abrirse paso, en cualquier terreno que pisen, para acercarse  a sus metas.

«Es como una afirmación que puedo hacerle a otras personas. Si tú te vas a un sitio en el que no conoces a nadie, lo más importante es que sepas a qué es a lo que vas. Yo sabía que venía a la UCAB a estudiar Comunicación Social y a dedicarme a lo audiovisual. Hay que irse con esa pasión y esa meta en la mente y el corazón, porque  una vez que estés haciendo lo que te gusta se te van a abrir las puertas, vendrán oportunidades, amistades y relaciones que te van a permitir participar de ese nuevo espacio. Nada es imposible. Solo hay que insistir».

♦Texto: Lesslie Mendoza/Foto: Manuel Sarda