Andrés Scherer y el silencio en la regadera

Silencio en la regadera relata la historia de una niña que se encuentra en una situación sumamente difícil y confusa. Ante tanta incertidumbre, busca apoyo en alguien a quien, aparentemente, no le hablaba desde un largo tiempo

Andrés Scherer y el silencio en la regadera

Andrés Scherer tiene 18 años y estudia Educación mención Biología y Química. Escribe desde hace cuatro años aproximadamente. Andrés, además, fue el ganador en el Concurso Proyecta tu Escritura por su cuento, un relato que refleja el sufrimiento de muchos causado por la locura por el poder.

Scherer hizo un curso de escritura creativa en la Casa Museo de la Fundación Arturo Uslar Pietri el que le «agarró el gusto a la escritura». Silencio en la regadera, precisamente, es uno de los cuentos que escribió en este curso.

Cuando lo volví a leer, me pareció que estaba muy mal. Entonces, decidí darle un giro y cambiarle algunos aspectos.

Scherer relata que antes de hacer ese curso, escribía poemas en prosa. Luego, leyó a Dan Brown— su actual escritor favorito— y empezó a querer escribir algo como él.

UNA HISTORIA QUE CONMUEVE

Silencio en la regadera relata la historia de una niña que es trasladada a un campo de concentración en la Alemania Nazi. La situación es confusa y la niña busca apoyo en Dios mientras relata lo que vive.

Según Scherer, su historia nace por su abuelo: un alemán que llegó a Venezuela escapando de esa situación. Además, confiesa que el tema de la Segunda Guerra Mundial siempre le ha gustado.

El joven asegura que sabía que para el concurso necesitaba algo bueno para ganar. «Este tema, visto desde la perspectiva de una niña, se ve muy realista y le llega a la gente». Sin embargo, cuenta que no esperaba ganar y lo tomó por sorpresa cuando vio que, efectivamente, su cuento había ganado.

Para Scherer, en las situaciones difíciles, aunque no seas muy practicante, siempre tendrás presente a Dios. Eso es lo que representa la niña. «Pienso que cualquier persona, sea creyente o no, siempre tendrá una conexión con Dios».

En el peor momento es cuando uno busca a Dios.

Puede leer el cuento de Andrés Scherer aquí.

♦Patricia Graziani