elucabista.com

Cuarentena productiva agrava situación laboral en Guayana

Mientras la Organización Mundial de Trabajo (OIT) estima que se perderán más de 200 millones de empleos en el mundo, las naciones han establecido medidas para favorecer a empresas y trabajadores.

Lejos de este esquema, Venezuela sucumbe ante la paralización del sector productivo, marcado por la crisis de energía eléctrica, gas y gasolina, escaso financiamiento bancario, alta voracidad fiscal y tributaria, descontrol cambiario, encarecimiento de la materia prima y desigual competencia entre la importación de bienes y productos nacionales, en un contexto agravado por el estado de alarma impuesto por el COVID-19.

Estas fueron algunas de las consideraciones que se discutieron en el foro virtual “Visión del Contexto Laboral en Ciudad Guayana”, en el que participaron Luis Arturo Núñez, presidente de la Cámara de Comercio e Industria del Municipio Caroní (Camcaroní), y José Ángel Bruzual, titular de la Cámara de Industrias, Minería y Servicios del estado Bolívar (Camindustria), bajo la moderación de Marbelis Cedeño, directora de la escuela de Ciencias Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello Extensión Guayana (UCAB Guayana).

La actividad, que se realizó a través de las herramientas digitales, contó con la nutrida participación de ciudadanos de la región, quienes se conectaron al foro en la búsqueda de soluciones y conocimientos generados entre la academia y los sectores productivos.

Venezuela enfrenta una situación inédita 

El abogado Luis Arturo Núñez resaltó que el nuevo orden mundial -afectado por la pandemia del nuevo coronavirus- ha estimulado la toma de decisiones y medidas para favorecer a las empresas y sus trabajadores, como flexibilizar las políticas fiscales, otorgar financiamientos, fijar protocolos de seguridad y establecer un diálogo social.

“Esto no ha ocurrido en Venezuela, que vive una situación inédita y compleja. La cuarentena productiva está impactando al sector laboral, con repercusiones mucho más agudas en los sectores hotelero, restaurantes, automotriz, comercio e inmobiliario, que son los más golpeados”, expresó Núñez.

El titular de Camcaroní recalcó que el país no cuenta con las herramientas ni recursos para salir adelante por sí sola de esta crisis. “Resulta necesario que desde Fedecámaras Caracas -junto a todos los sectores empresariales- se realicen planteamientos al Gobierno para buscar las soluciones, que pasan por auxilios financieros, inversión de capital y hasta un acuerdo político”. 

Asimismo, indicó que el nuevo orden mundial representa un gran reto y amerita la creación de nuevos modelos de negocios, que permitan el rescate de las empresas y salvar los puestos de trabajo. “Esto va a requerir el dominio de nuevos oficios, ya que muy probablemente ocurra una migración laboral importante entre sectores, en la búsqueda de nuevos empleos, con una tendencia marcada hacia el teletrabajo, para lo cual tenemos que prepararnos”.

Para cerrar su intervención en línea, Luis Arturo Núñez informó que la dirigencia empresarial del país viene trabajando en un amplio análisis y diagnóstico de todas las empresas, para conocer la situación con mayor detalle y elaborar un plan que permita la reactivación económica del sector. Para ello indicó que necesitan el concurso de los mejores especialistas y profesionales de las universidades, incluyendo la UCAB.

Sector industrial guayanés paralizado en 90%

De ser uno de los parques industriales más importantes de la nación, de 55 agremiados en Guayana, 90% se encuentra paralizado actualmente, por no encontrarse dentro de los servicios priorizados. A esto se le suma que las empresas ya venían en franco descenso, operando al 15% de su capacidad instalada. Esta información fue expuesta en el webinar por el ingeniero José Ángel Bruzual, presidente de Camindustria.

Según Bruzual, este escenario se ha agravado por la caída de la demanda de bienes y servicios, las condiciones adversas de contratación, la crisis energética y de combustible, el escaso acceso a créditos e inversión, las políticas tributarias, el alto incentivo a la importación de bienes terminados por estar exonerados de impuestos, entre otros.

“Esto ha hecho prácticamente imposible mantener las operaciones, conllevando al cierre de 70% de las empresas, con las correspondientes pérdidas de empleos directos e indirectos”, explicó el dirigente gremial.

Por otro lado, aseguró que la escasez de combustible pone más tensa la situación al imposibilitar el traslado de los trabajadores desde sus hogares hasta las industrias, así como la movilización de las materias primas para producir y la distribución de los bienes terminados hasta los clientes y consumidores, rompiéndose las cadenas de suministros.

Agregó que las «políticas erradas» en materia laboral presentes en el ordenamiento jurídico venezolano, como la inamovilidad laboral total y demás decretos, han ido en detrimento de propiciar mejores condiciones contractuales que beneficien a los trabajadores y sus familias.

Sostuvo que,  en aras de mantener abiertas las empresas y a pesar de la muy baja producción, son muchos los empleadores que cancelan sueldos y salarios por encima de lo establecido en la ley, con bonificaciones calculadas en moneda dura, para ayudar al personal a sobrellevar esta profunda crisis socioeconómica y tener una vida digna y de calidad.

“Mientras cumplimos con el distanciamiento social por el Coronavirus, todas nuestras empresas están cancelando salarios, sueldos y bonificaciones acordadas, con el personal en casa y en algunos casos, realizando algunas actividades con ingresos extras, siguiendo el protocolo de protección adecuado”, puntualizó Bruzual.

Para finalizar, José Ángel Bruzual, presidente de Camindustria, resaltó que se requiere con urgencia se propicien condiciones y políticas socioeconómicas, que de manera eficiente resuelvan las verdaderas causas de la problemática actual de la economía nacional y mejoren la calidad de vida, los salarios, las nuevas oportunidades de empleo y la generación de confianza para atraer las inversiones necesarias, a fin de impulsar el aparato productivo de Venezuela.

♦Texto: Rosanny Rivas/Infografías: Oscariny Hennig/Fotos: archivo UCAB Guayana

Salir de la versión móvil