Recientemente juramentado para el período 2022-2024, el filósofo y doctor en Educación aspira a una gestión que tenga como bandera la diversificación de la oferta formativa, sin olvidar el valor de las humanidades como soporte crítico ante los tiempos modernos

Según establece el Estatuto Orgánico de la Universidad Católica Andrés Bello, el vicerrector académico tiene, entre otras atribuciones, “supervisar y coordinar, de acuerdo con el Rector, las actividades docentes, de investigación y de extensión” de la institución.

Esta será una de las responsabilidades del profesor y filósofo José Francisco Juárez (Caracas, 1969), quien el pasado 14 de octubre fue juramentado por el rector Francisco José Virtuoso como vicerrector académico de la universidad, para el período 2022-2026. Juárez fue designado por el Consejo Fundacional de la UCAB, en sustitución del psicólogo y docente Gustavo Peña, quien se acogió a la jubilación tras casi 50 años de servicio.

Tras recibir la medalla correspondiente a su nuevo rol, el docente e investigador con más de 20 años de trayectoria en la universidad, conversó sobre cómo se prepara para ejercer funciones dentro del equipo rectoral y esbozó las líneas de acción que espera desarrollar para la UCAB, a nivel formativo, en los próximos años.

Este nuevo cargo, a título muy personal, lo definiría en tres términos: animar, acompañar y consolidar los procesos académicos y cuidar que la ruta que nos hemos trazado en el plan estratégico no pierda el foco y sea una experiencia de calidad”, mencionó como resumen.

Tiempos de cambios y avances, los mismos retos

Lo primero que reconoce el profesor Juárez es que la UCAB «se encuentra en una etapa de reconocido avance, por un camino que se ve bastante bien”, en alusión al posicionamiento en los rankings internacionales de excelencia académica y a la adecuación a las tendencias formativas actuales. Sin embargo, apuntó que a esta casa de estudios todavía le falta para llegar a la meta propuesta.


“Desde cada unidad se ha dedicado muchísimo y se ha hecho un gran esfuerzo por avanzar como universidad, pero todavía nos queda mucho más por hacer. Asuntos como la sostenibilidad de la casa de estudios, equilibrada con ese sello de calidad, para nosotros son tan claves como otros ejes desarrollados exitosamente desde hace años, entre ellos la diversificación, la internacionalización, la transversalidad y, más recientemente, las renovaciones curriculares y el desarrollo de nuevas opciones de carrera. No podemos bajar la guardia”, aseveró.

Instando a no detener el paso como institución de vanguardia en el país, el doctor en Educación afirmó que trabajará para impulsar las formación del estudiante ucabista en dos niveles: atendiendo y cuidando los temas que son propios de su carrera, “es decir, lo llamado ‘competencias duras’”, y manteniendo una formación que permita adquirir competencias sociales.

“Sólo así podremos decir que de aquí egresó un buen profesional, consciente de su realidad y que también es una buena persona, en el sentido de que hace las cosas con un sentido de compromiso y con un componente público. Es algo que debemos cuidar, y en armonía, especialmente por ser una universidad de inspiración cristiana”, comentó.

El filósofo y promotor de la educación en valores -y quien encabezó la Facultad de Humanidades y Educación desde 2015 hasta 2022- reflexionó sobre el estado de las humanidades, disciplinas académicas que no pocos consideran vapuleadas y vulneradas frente al predominio de la inmediatez de lo tecnológico, pero que él -sostiene- “no se han perdido del todo ni se van a perder”.

“Yo creo que al final el ser humano y toda persona necesita ese componente de formación que le abra los ojos ante la realidad y que lo haga ser crítico a lo que está viviendo. Quedarse en lo pragmático genera que se pierdan capacidades e implica, prácticamente, caminar a ciegas. Saber a dónde vas implica tener un sentido robusto de la realidad, y eso sólo lo dan las humanidades”.

Como humanista de estudio y práctica, es garante de que esta rama del conocimiento ha servido, incluso, para organizar la ciencia y la tecnología, y que “se ha ido amoldando a las circunstancias y al tiempo, a lo que nos van ofreciendo también las circunstancias de las sociedades, pero (las humanidades) siempre estarán allí”.

La gestión de Peña: un impulso para todos

Al vicerrector saliente de la UCAB, Gustavo Peña, el profesor Juárez ofreció un sincero agradecimiento por haber conducido a la universidad, por un camino convulso, a un paso siempre más allá en materia de excelencia académica.

“Los cargos llevan consigo un compromiso, pero también hay detrás una autoridad moral. A mí me parece que el profesor Peña tenía esa autoridad para hacer su trabajo. Una figura con 50 años de experiencia ciertamente será recordada, porque es una de esas personas que, además, sirven como impulso para otros”.

Recordó que una de las preocupaciones de su antecesor es la llamada «pedagogía del cuidado», la cual -aseguró- será mantenida en su gestión a la vez que reformulada. “Evidentemente, dependiendo de las formaciones cada quien le dará su énfasis. Yo agregaría que tenemos que plantearnos una pedagogía ignaciana. Ese es un aspecto que yo reforzaré, pero no es muy distinto a lo que se iba haciendo en la universidad. Y esto será una manera distinta de ver las cosas”, destacó.

Juárez también apuntó que la universidad también tiene que reforzar su modelo de educación por competencias, “pero mirando un poco ahora esas competencias bajo el modelo de la competencias digitales. Necesitamos docentes que sepan, que conozcan y que trabajen estos temas, porque ese es el mundo en el que nos estamos moviendo y es el mundo del que vienen los muchachos”, sostuvo.

UCAB: epicentro de conocimiento y compromiso

Para finalizar, José Francisco Juárez reiteró que el reto de la UCAB va de la mano con el que, quizás, es el reto más importante que tiene Venezuela: superar las carencias en materia de educación, “la cual es un motor esencial para el desarrollo de un pueblo”. Con este concepto clave, el docente recalcó que una universidad venezolana, pública o privada, tiene que hacer todo lo que esté a su alcance para contribuir con el desarrollo de un aprendizaje de calidad.

“Eso para mí está claro y obviamente en una circunstancia como la que vivimos, de un país con tantas limitaciones y con una educación con tantas deficiencias, la UCAB tiene que jugar un rol importante. Es cierto que tenemos pocos estudiantes, pero también tenemos la fortaleza de tener un grupo de profesores de alto nivel y, por eso, el empeño es seguir ofreciendo espacios para que la universidad siga atendiendo a los profesores en las instituciones públicas y privadas”, dijo respecto a los esfuerzos de la universidad por mejorar la formación docente y la educación básica y media.

En síntesis, el nuevo vicerrector académico de la UCAB dejó claro que, desde su puesto, trabajará para que la casa de estudios continúe su hoja de ruta estratégica, con cada eje en completo funcionamiento, para que, a largo plazo, “la universidad siga siendo el epicentro donde se aporta conocimiento, se aportan especialistas y se aportan espacios para la reflexión sobre la educación venezolana y sobre el país”.

Licenciado en Filosofía, con maestría y doctorado en Educación, José Francisco Juárez es profesor titular de la UCAB. En el año 2000 ingresó a la universidad como docente de la cátedra “Introducción al Estudio del Hombre” en las escuelas de Comunicación Social, Ingeniería y Administración y Contaduría. A partir de ese momento ha desarrollado una rica trayectoria académica en varias escuelas de pregrado y programas de postgrado, así como en el Centro de Investigación y Formación Humanística (CIFH), donde permaneció durante 11 años.

Desde julio de 2015 venía desempeñándose como decano de la Facultad de Humanidades y Educación. Previamente fue director de la Escuela de Educación (2011-2015).

Es autor de más de una veintena de publicaciones, entre libros y artículos en revistas arbitradas. La ética, las buenas prácticas educativas y la educación para la democracia son algunas de las líneas en las que ha enfocado su trabajo.

♦Texto: Daniel De Alba Suárez/Fotos: Manuel Sardá

«Tenemos que redoblar la marcha». Rector de la UCAB fue juramentado para el período 2022-2026