Tras seis meses de trabajos, la UCAB reinauguró la sala más antigua de su campus Montalbán, que ahora cuenta con 254 butacas ergonómicas, acústica mejorada y tecnología para transmisiones vía streaming. El espacio rinde tributo al jesuita Gregorio Lanz, músico y docente que dedicó su vida a la gestión cultural y al acompañamiento de los estudiantes ucabistas

Corría el año 1965 cuando la UCAB inauguraba su sede de Montalbán. Atrás quedaba el pequeño edificio de la esquina de Jesuitas, en el centro de Caracas, para dar paso a modernos laboratorios y salones.

Entre esos espacios abría sus puertas el primer auditorio del nuevo campus, ubicado en la planta baja del módulo 2 del edificio de Aulas. Hasta la inauguración del Aula Magna, en la década de 1990, el recinto albergó las graduaciones ucabistas y, a lo largo de toda su existencia, ha sido testigo de conferencias, clases magistrales y  otros eventos.

En 1987, fue rebautizado con el nombre de Hermano Lanz, un jesuita que hizo mucho por el quehacer cultural universitario.

Sesenta y un años después de su apertura, y tras seis meses de una profunda transformación, el auditorio estrena un rostro moderno y vanguardista.

No es solo un cambio estético, es una actualización tecnológica integral, que va desde su fachada hasta un interior diseñado para la excelencia acústica y la conexión vía streaming, lo que permitirá proyecciones, videoconferencias y transmisiones audiovisuales de alta calidad.

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Algunos detalles sobre la remodelación del auditorio

Gracias a una alianza entre UCAB y el circuito de cines Cinex, las 254 antiguas sillas de madera ahora son butacas ergonómicas.

La renovación se completó con iluminación contemporánea, alfombras nuevas y una cabina de sonido y control repotenciada, cuyos altavoces y paneles acústicos optimizan la experiencia sonora.

Además, el espacio ha sido redistribuido en dos naves para mayor comodidad del público.

Quien estuvo al frente del proyecto fue la ingeniero Ydarlis Salazar, directora de Mantenimiento y Servicios, que trabajó junto con la Dirección de Tecnología e Información, la Dirección General de Servicios y la Dirección de Cultura (unidad encargada de los auditorios ucabistas).

Estos cambios forman parte de una serie de renovaciones que viene realizando la universidad en los últimos años, las cuales incluyen la Sala de Teatro Virginia Aponte y su camerino, el auditorio Padre Sucre, así como los estudios de TV, fotografía, radio y cine; laboratorios y otros espacios.

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Un espacio renovado para seguir construyendo realidades

La reinauguración del auditorio Hermano Lanz tuvo lugar el martes 27 de enero de 2026. El acto lo encabezaron el  rector, Arturo Peraza, S.J.;  el vicerrector académico, José Francisco Juárez; la secretaria general, Magaly Vásquez, y el director general de Cultura, Dizzi Perales, S.J.

Entre los asistentes les acompañaron decanos, directores, profesores y otras figuras académicas de la universidad, así como el vicepresidente de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de Venezuela, el cineasta Sergio Curiel.

Como público también estuvieron presentes jóvenes estudiantes del Liceo Simón Bolívar de Carapita y adultos mayores pertenecientes al club «Caritas Felices» de La Vega, comunidades con las que la universidad desarrolla actividades a través de la Dirección de Extensión Social

Todos disfrutaron de la proyección de la película venezolana Yo y las bestias (2021), ganadora de varios premios en el Festival de Cine Venezolano de 2022, luego de lo cual participaron en un cineforo con suel director y productor del filme, Nico Manzano.

Para el rector Peraza, la renovación va más allá de lo material y constituye un ejemplo de cómo la universidad se abre a una nueva realidad, dialogando y construyendo oportunidades que vinculan lo académico con la cultura y están disponibles para los ucabistas y la comunidad caraqueña.

«Me encanta cómo ha quedado el espacio. Tener el auditorio Hermano Lanz remodelado ocurre en el mejor momento posible, porque en Venezuela tenemos que reabrir oportunidades. Ojalá que esto sea un símbolo de esa nueva etapa que tenemos que abrir», dijo el sacerdote jesuita.

En el mismo sentido, el padre Dizzi Perales, S.J. explicó que las actualizaciones tecnológicas y estéticas responden al esfuerzo permanente de la institución por mejorar, innovar, entablar alianzas y acompañar a los jóvenes a alcanzar sus sueños profesionales.

«Los auditorios son testigos de momentos muy importantes para la vida de mucha gente y de muchas comunidades e instituciones. De modo que este espacio no solamente ofrece la posibilidad de encuentro e intercambio presencial, sino que a través del streaming es una puerta importante y significativa para que la formación que ofrecemos sea siempre de calidad, actualizada y en diálogo constante con lo que va ocurriendo en otros lugares», señaló.

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Gregorio Lanz: recordando al hermano jesuita

La  sala reinaugurada por la UCAB lleva el nombre de Gregorio Francisco Lanz, jesuita  que buscando nuevas oportunidades viajó a Venezuela desde su natal Navarra, España.

Una vez en Caracas, y con 23 años de edad, el religioso comenzó a dictar clases en el Colegio San Ignacio de Loyola. Luego, en 1960, se trasladó a la UCAB y fue en la universidad donde hizo vida personal y profesional hasta su fallecimiento en 1985.

Lanz  trabajó como docente, fundó en 1964 la Coral  y la Estudiantina UCAB, compuso más de 190 piezas musicales y se dedicó a la gestión cultural y religiosa dentro de la universidad.

El rector Peraza contó que tuvo ocasión de conocer al hermano Lanz en sus años de estudiante de Derecho. Recordó al español como un hombre de baja estatura que se encargaba, detrás de una ventanilla, de las cobranzas a los estudiantes, pero que siempre tuvo una actitud empática y de colaboración hacia los jóvenes.

«Lo llamativo es lo cercano que fue con con cada uno de nosotros, sabía las situaciones en que se encontraban los estudiantes y siempre estaba dispuesto a ayudar. Y creo que este auditorio le hace honor al hermano Lanz porque de eso se trata la universidad, vive delante de la ventana tratando de generar cultura, conocimiento, oportunidades y contacto. La universidad no vive detrás de la ventana, vive delante de ella», afirmó.

Al salir del renovado auditorio, una placa de 1987 permanece intacta, recordando que el espacio sigue dedicado a quien fue «alma de esta universidad y ejemplo para la juventud ucabista».

El Hermano Lanz está nuevamente abierto, listo para las próximas décadas de historia.

♦Texto: Grace Lafontant León /Fotos: Manuel Sardá, Ricardo De Sousa y archivo


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