El proyecto, en el que también participan las universidades IBERO e ITESO de México, busca comprender cómo aplican las instituciones involucradas los principios educativos jesuitas en el apoyo a sus profesores, con el fin de desarrollar estrategias conjuntas que fortalezcan este trabajo
La Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), a través del Centro de Investigación, Innovación y Desarrollo Académico (CIIDEA), se incorporó a la investigación «Principios de la Pedagogía Ignaciana (PPI) en el Acompañamiento Formativo del Docente«, desarrollada en tres universidades jesuitas de América Latina.
El estudio, de carácter cualitativo e interdisciplinario, fue iniciado en 2024 por la Universidad Iberoamericana Ciudad de México (IBERO) con el objetivo de «comprender los significados y las prácticas que subyacen en la aplicación de los principios de la pedagogía ignaciana en el acompañamiento de académicos, docentes y tutores» en esa institución, según explicó el profesor Juan Carlos Ramírez, coordinador del Seminario Interdisciplinar de Pedagogía Ignaciana de la IBERO y responsable de la investigación.
El académico precisó que el proyecto se pensó en tres etapas, la última de ellas involucrando a otras universidades de la Compañía de Jesús.
«Es un proyecto que se desarrolla en tres años: comenzamos con los significados y prácticas sobre el acompañamiento formativo del equipo de investigación, ampliando después la reflexión a las personas que colaboran en nuestras tareas universitarias y a los beneficiarios de esas acciones, y después, en el último año, (nos proponemos) contrastar nuestras experiencias con colegas de otras universidades jesuitas», mencionó el investigador.
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La incorporación de la UCAB: ir más allá del diagnóstico
Junto con la UCAB, en la tercera fase de la investigación sobre la aplicación de los PPI en el acompañamiento formativo docente también está participando el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) de Guadalajara.
«Consideramos que la tradición educativa de los jesuitas ofrece orientaciones generales que van tomando distintas formas de aplicación. Nos interesa conocer la manera que se desarrolla el acompañamiento formativo en otras instituciones jesuitas para poder enriquecer nuestra perspectiva y, con ello, caracterizar el acompañamiento formativo orientando al contexto de nuestra universidad. Consideramos que este diálogo ayuda de manera similar al ITESO y la UCAB», agregó Ramírez.
De hecho, la directora del CIIDEA, Tibaire Labrador, subrayó que ser parte de este proyecto regional representa una oportunidad única para la universidad, ya que pretende ir más allá del diagnóstico y servir como «un espejo que nos permite mirar con honestidad nuestras trayectorias» para promover prácticas más sólidas y significativas que permitan «redescubrir la esencia ignaciana».
«Al indagar en los significados y prácticas narrativas de nuestro día a día, buscamos identificar esas consonancias y disonancias vitales entre lo que profesamos y lo que hacemos. Comparar nuestras realidades nos fortalece, permitiéndonos co-diseñar estrategias innovadoras para la orientación educativa y la inmersión social que respondan a los retos actuales», afirmó Labrador.
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«Prácticas narrativas»: un método para compartir experiencias y saberes pedagógicos ignacianos
Según informó el coordinador del estudio, la metodología de trabajo se basa en las «Prácticas Narrativas», un enfoque en el que los docentes participantes comparten experiencias y saberes de su quehacer pedagógico, a través de conversaciones que contribuyen a comprender su realidad y la de sus homólogos de las otras instituciones involucradas.
«Bajo este enfoque consideramos que el personal académico del ITESO y la UCAB representan testigos externos que nos ayudan a reconocer y enaltecer los esfuerzos que cada institución hace para aplicar principios de la pedagogía ignaciana en el trabajo universitario y que esta colaboración permite a todas las personas involucradas a resignificar y robustecer sus prácticas de acompañamiento formativo», comentó el profesor Juan Carlos Ramírez.
Además de Tibaire Labrador, por la UCAB han formado parte de las sesiones el vicerrector académico, José Francisco Juárez; el director de Identidad y Misión (DIM), César Muziotti, S.J.; la coordinadora de Cultura Institucional y Sinergia de la DIM, Desirée Popolo; la coordinadora de Cátedras Comunes de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FACES), Rebeca Alegría, y la profesora Ana Ceballos, del Vicerrectorado de Identidad, Desarrollo Estudiantil y Extensión Social.
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El impacto del modo ignaciano: una invitación a renovar la vocación
El vicerrector académico de la UCAB, José Francisco Juárez, resaltó que la integración de la universidad a este proyecto reafirma su compromiso no solo como cuna de profesionales competentes, sino como «formadora de personas con un sentido crítico de la vida y con una gran capacidad de comprensión de la realidad del otro, reconociendo las diferencias y trabajando por el bien común».
«La experiencia de los encuentros con los profesores que participaron en la investigación sobre el acompañamiento ha revitalizado mi sentido de pertenencia a UCAB. Durante las sesiones he podido discernir, junto a mis compañeros, que el acompañamiento al modo ignaciano tiene un impacto en las demás personas que trasciende el salón de clases, los espacios de compartir y la propia academia. Es un estilo de vida que deja una huella profunda en quienes se sienten escuchados y orientados», sostuvo.
Por su parte, Rebeca Alegría, indicó que poder compartir con colegas que tienen una visión y una misión de trabajo enfocadas en el cuidado de la persona le inspira a seguir siendo parte de la iniciativa.
«Esta experiencia me permitió hacer un alto para reflexionar y me invita a seguir haciendo, actuando desde una conciencia refrescada, y a ratificar mi compromiso profundo con mis estudiantes, compañeros de trabajo y conmigo misma para formarnos como hombres al servicio de los demás», dijo.
En nombre de la Dirección de Identidad y Misión (DIM), César Muziotti, S.J., y Desirée Popolo destacaron que el trabajo de acompañamiento ignaciano debe penetrar en todos los proyectos institucionales, incluyendo los que que involucran al personal administrativo.
Recordaron que la DIM viene trabajando para fortalecer los valores ignacianos y el sentido de pertenencia, no solo entre los profesores, sino entre los empleados ucabistas.
«La reflexión se da desde el tipo de acompañamiento que se ha recibido; desde esta experiencia es que el posible acompañante logra ponerse al servicio del otro, desde la escucha. La multiplicación de estos acompañados-acompañantes en distintos roles dentro de las universidades ignacianas logra que este modo penetre en actividades, proyectos, programas y funcionalidades institucionales», aseguraron Popolo y Muziotti.
Finalmente, la profesora Labrador enfatizó el impacto positivo que tendrá este proyecto en el quehacer pedagógico de la UCAB.
«Este estudio es una invitación a renovar nuestra vocación. Al comprender profundamente cómo acompañamos a quienes forman y asegurarnos que la cura personalis siga siendo el faro de nuestras instituciones», concluyó.
♦Texto: Mariana Pérez Guerra/ Fotos: Manuel Sardá (apertura y retrato profesores UCAB), https://innovacioneducativa.ibero.mx (retrato Juan Carlos Ramírez) y CIIDEA (sesión grupal de Zoom)
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