Expertas en historia, educación y derecho analizaron en la UCAB algunos hitos y desafíos de la participación femenina en la política nacional. «La mujer venezolana sigue sosteniendo la base de la política sin acceder a la cima del poder”, afirmó Magaly Vásquez, coordinadora de la Cátedra Libre Teresa de la Parra, convocante de la actividad

Desde su creación en 2024, la Cátedra Libre Estudios de la Mujer «Teresa de la Parra» tiene como propósito investigar, documentar y difundir la historia y la experiencia de las mujeres en todas sus dimensiones. Y siendo marzo el mes de la mujer, desde la UCAB se organizan una serie de eventos para promover equidad de género y dar más visibilidad a figuras clave del país.

En ese marco,  la Cátedra convocó, en conjunto con la Escuela de Educación, una conversación titulada Desafíos de la mujer en la política venezolana”.

Durante la tertulia, realizada el pasado 5 de marzo en el Espacio Americano «Grace Hopper» del Centro Cultural UCAB, compartieron ideas las profesoras Esther Mobilia (doctora en Historia y directora de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Central de Venezuela, UCV); Migdalia Lezama (doctora en Historia y profesora de Educación UCAB) y Desirée Popolo (coordinadora de la cátedra Identidad, Liderazgo y Compromiso de la universidad).

La presentación y moderación estuvieron a cargo de Magaly Vásquez, secretaria de la UCAB y coordinadora de la Cátedra.

(LEER TAMBIÉN: «EL VERDADERO LIDERAZGO ES SERVIR»: LA UCAB RINDIÓ HOMENAJE A MERCEDES PULIDO DE BRICEÑO)

Mujer y liderazgo de alta visibilidad: poca presencia y «acantilado de cristal»

A juicio de la profesora Vásquez, este encuentro cumplió con al menos dos de los objetivos de la Cátedra Teresa de la Parra: sensibilizar y concientizar sobre la “libertad de género y los derechos de la mujer en la comunidad universitaria y la sociedad en general”. 

La profesora recordó que los desafíos de la mujer en la política de hoy son diversos. Entre ellos, alertó acerca de una paradoja: a pesar de que la base organizativa de las comunidades está conformada por mujeres, “no se corresponde con su presencia en los altos cargos de toma de decisiones”, afirmó.

En ese sentido, sostuvo que en términos electorales la paridad está solo en papel. “La brecha es más dramática en el paso del liderazgo comunitario (donde 70% son mujeres) al liderazgo de alta visibilidad (donde no se llega al 30%). Ello evidencia que la mujer venezolana sigue sosteniendo la base de la política sin acceder a la cima del poder ejecutivo”, advirtió.

La abogada refirió que es práctica común que las mujeres lideren en el ámbito político cuando el colapso o fracaso es inminente y existe poco espacio para maniobrar. A ello lo definió como “acantilado de cristal”.

«Se pone a la mujer en puestos ‘salidores’ pero con la certeza de que, si gana, no se podrá incorporar porque siempre hay un mecanismo [del partido] que impide que asuma el cargo», dijo

También mencionó la persistencia de la violencia (microagresiones, ataques personalizados), y de otros factores que atentan contra la participación femenina en la política, entre ellas falta de financiamiento, existencia de vacíos legales y carencia de estructuras de cuidado para la mujer.

Sobre este punto, la doctora en Derecho refirió cómo la maternidad es vista como un problema que, desde el siglo pasado, desalienta a las mujeres para hacer vida pública.

“Si la mujer política también es cuidadora del hogar y no hay servicios públicos que colaboren, no puede dedicar ese tiempo a hacer ‘Política con P mayúscula'», recalcó.

(LEER TAMBIÉN: MAGALY VÁSQUEZ, SECRETARIA GENERAL DE LA UCAB, SE POSTULÓ A FISCAL GENERAL DE LA REPÚBLICA)

Siglo XX, voto femenino y consagración de derechos políticos

Con la charla titulada “Caracterización de occidente, pasado y presente, y su vinculación con el caso venezolano”, la profesora Esther Mobilia ofreció un contexto general de la presencia de la mujer en el ejercicio de lo público.

La historiadora mencionó que la participación femenina en la vida política siempre ha estado presente, pero cobró más fuerza con hechos como la Revolución Francesa (siglo XVIII), el movimiento sufragista de finales del siglo XIX y la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Este último acontecimiento fomentó el desplazamiento de las mujeres a cargos de liderazgo en el sector productivo, lo cual catalizó un cambio en cuanto a su rol social.

Con respecto al caso venezolano, Mobilia explicó que las transformaciones políticas  que ocurrieron a nivel internacional  a mediados del siglo XX  impulsaron a las mujeres del país a aprovechar esa “ola”. De esa manera, exigieron la oficialización de sus derechos políticos entre 1946 y 1947, coincidiendo con el tránsito de Venezuela hacia la democracia moderna.


“Desde el punto de vista de lo que son tareas de liderazgo, en la construcción de una plataforma para lograr un cambio en una legislación; la creación de alianzas a nivel nacional e internacional, las mujeres siempre han desempeñado un papel fundamental. Considerar que son solo los hombres los que han estado involucrados con estas aristas es conocer la mitad de la historia”, aseguró.

La profesora Migdalia Lezama coincidió con Mobilia en la relevancia de la década de 1940 para las mujeres. En su ponencia “La presencia de la mujer en la Asamblea Nacional Constituyente 1946-1947”, la también historiadora  afirmó que en la transición hacia la democracia registrada tras la muerte del dictador Juan Vicente Gómez, las mujeres salieron de la clandestinidad para alzar su voz.

Rememoró que, en 1945, una junta cívico-militar derrocó al presidente Isaías Medina Angarita y se inició un tiempo de “sueños”. Con la mira puesta en reformas, en 1946 se convocó la Asamblea Nacional Constituyente que elaboró una nueva Constitución.

“Con esa nueva carta magna el Estado garantiza derechos civiles y políticos de todos”, recalcó, mencionando hitos para la población femenina como la conquista del voto y la posibilidad de ser electas para cargos de representación popular.

“Fueron 58 candidatas y quedaron 12 representantes entre 160 constituyentes, todas de Acción Democrática, menos Mercedes Carvajal de Arocha, que era independiente, acotó.

Lezama enfatizó que gracias a estas pioneras, entre quienes estuvieron educadoras y periodistas, se lograron avances claves que marcaron la historia nacional, entre ellos constitucionalizar derechos laborales como permiso de maternidad e igualdad salarial, el establecimiento del Estado docente y la educación laica, entre otros.

“El llamado es a no renunciar a sí mismas y hacer oír su voz sin el menoscabo de los perjuicios. Y eso hicieron las pioneras de 1946”, reflexionó.

(LEER MÁS: EXPERTOS DEBATIERON EN LA UCAB SOBRE LOS 80 AÑOS DEL VOTO FEMENINO EN VENEZUELA)

Un ejemplo de sororidad: Menca de Leoni

En su presentación “Doña Menca de Leoni, la mujer detrás del gran hombre”, Desirée Popolo se enfocó en una figura femenina clave de los primeros años de la democracia representativa:  Carmen América Fernández Alcalá, esposa del presidente Raúl Leoni (1964-1969), y en cómo su ejercicio como primera dama se convirtió en un ejemplo del feminismo y sororidad.

“La sororidad femenina viene de cómo yo, desde mi posición, genero estructuras para que el que viene después de mí pueda tener un ejercicio público y político distinto al de mi generación», puntualizó.

Popolo subrayó cómo, más allá de ser la esposa del primer mandatario, Menca consiguió trascender y hacer política de forma directa, con un enfoque «visionario» que “entendió que para que la mujer pudiera participar en la política o en el mundo profesional, el Estado debía garantizar el cuidado de la primera infancia”, explicó.

Además, recordó que «Doña Menca» impulsó al menos 14 obras sociales de gran envergadura. Destacó el Festival del Niño y el Programa de Regulación de las Uniones. Con este último se legalizaron más de 20.000 matrimonios y 10.000 concubinatos.

Para Popolo, la primera dama no hizo beneficencia, sino que “diseñó las bases de la protección civil y familiar que Venezuela consolidaría décadas después”.

«Ella utilizó la palestra de ser una primera dama para generar estructuras de cuidado. Pensar en una mujer que en la década de 1960 pensó en la atención de la primera infancia es hablar de alguien que vio adelante de su tiempo», destacó.

La conversación terminó con una nutrida ronda de preguntas y respuestas por parte de los asistentes, presentes en la sala y conectadas vía Zoom.

Más allá de las dificultades, la secretaria general de la UCAB invitó a sus pares a no desanimarse. Manifestó optimismo respecto al espíritu de progreso y la fortaleza de las mujeres.

«El liderazgo femenino es resiliente y empático. Eso marca una diferencia. Yo creo que eso en gran medida resume por qué las mujeres tienen protagonismo en momentos determinantes», enfatizó.

Quienes deseen conocer más sobre las actividades de la Cátedra Libre Estudios de la Mujer «Teresa de la Parra» pueden seguir la cuenta @ClestmujerUCAB en Instagram.

♦Texto: Grace Lafontant León/Fotos: Estefanía Rodríguez


(LEER MÁS: EDUCACIÓN VIAL, INFRAESTRUCTURA Y ENFOQUE DE GÉNERO SON CLAVES PARA REDUCIR ACCIDENTES EN MOTOCICLETAS)