Conectarse con las emociones propias y de otros, hacer «dieta informativa» y activar la solidaridad son algunas acciones que propone el director de la Escuela de Psicología, Danny Socorro, para hacer contención frente a la angustia que dejó la catástrofe del 24 de junio. Psicología UCAB mantiene activa su línea telefónica de primeros auxilios psicológicos, entre otras iniciativas de acompañamiento

“El terremoto físico pasa rápido, destruye muchas cosas, pero pasa. Mientras tanto, el terremoto psicológico y espiritual puede durar mucho tiempo. Ese hay que trabajarlo. Así lo aseguró Danny Socorro, S.J., director de la Escuela de Psicología de la UCAB, a propósito de las secuelas emocionales de los dos eventos telúricos que sacudieron al norte de Venezuela el pasado 24 de junio.

Tras una catástrofe natural de estas características, explicó el sacerdote jesuita, dos patas fundamentales de la estabilidad psicológica y espiritual para cualquier persona se desvanecen de inmediato: el control y la capacidad de predecir.  Como consecuencia, la ansiedad, la angustia y la incertidumbre se hacen presentes casi de forma inevitable.

“Las réplicas del sismo nos están recordando constantemente que nosotros no llevamos el control y que no podemos predecir. Es decir, dos características fundamentales en toda vida humana, a nivel psicológico, espiritual, en todo. Y cuando no las controlamos, buscamos llenarnos de mucha información para llenar ese vacío”, señaló.

terremoto psicología

Socorro indicó que, para los venezolanos, la experiencia de los sismos supone mayor vulnerabilidad porque no ocurrieron de forma aislada, sino que se suman a una cadena de eventos muy traumáticos experimentados en los últimos años, entre ellos la pandemia, las protestas, los procesos electorales y los acontecimientos del 3 de enero.

«Al acumularse todas estas situaciones complejas, la capacidad de respuesta emocional se ve afectada, lo que hace que este sismo nos encuentre en una posición de mucha mayor fragilidad y desprotección», sostuvo.

 

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Algunos pasos para la recuperación emocional tras el terremoto

Frente a la angustia que generan las réplicas de los sismos, Danny Socorro apuntó que lo primero que sufre es la respiración. Por eso recomendó como herramienta de soporte “inhalar contando tres segundos, retener unos segundos y exhalar en cinco segundos”. 

Planteó la posibilidad de practicar el «grounding», es decir,  sentarse con los pies en el piso conscientemente, respirar profundo y observar el entorno señalando lo que se ve: “es una forma de regresar al presente”.

El doctor en Psicología ofreció otra serie de pasos para la recuperación emocional, tanto individual como colectiva. El primero es garantizar la seguridad: “Tenemos que ponernos de acuerdo como familia dónde vamos a estar si ocurre otra réplica, saber cómo reaccionamos para proveer seguridad mutuamente. Eso puede darnos tranquilidad”, dijo.

El segundo paso consiste en hacer “dieta digital”, es decir, recurrir a fuentes confiables de información y espaciar los tiempos de conexión a noticias, imágenes o videos relacionados con el tema. Sugirió, además, que es válido pedir ayuda para distraerse: “vamos a jugar, a hablar, a hacer cualquier otra cosa”, dijo.

En tercer lugar, llamó a «conectar con uno mismo y con otros», porque en catástrofes se tiende al aislamiento. “Tenemos que reconocer que es normal sentir miedo o incertidumbre. Por eso, puede ser útil escribir, llevar un diario donde detalles cómo te sientes. A su vez, es importante fortalecer el sentido de familia y comunidad, compartir con los que nos rodean nuestros sentimientos”, propuso.

Como cuarto eslabón, aseguró que activar la solidaridad es de gran ayuda para mejorar el ánimo y superar la llamada culpa del superviviente: «Muchos se preguntan ‘¿Por qué yo estoy bien y otros lo perdieron todo?’ Experimentar culpa, impotencia e incomodidad es completamente normal; es parte de un proceso de múltiples pérdidas a la vez. Activarse para ayudar nos da piso y una fortaleza”.

Respecto a lo que hay que evitar, el director de la Escuela de Psicología de la UCAB pidió desterrar frases vacías como «todo va a estar bien». En su lugar, abogó por una empatía profunda basada en los primeros auxilios psicológicos e, incluso, en el silencio.

Instó a respetar el ritmo de cada persona ante la crisis (ya sea que procese el hecho desde la racionalidad, el afecto o el silencio),  pues «muchas veces el mejor apoyo es, simplemente, estar presente». Recordó que el abrazo es de gran ayuda, porque también “es una forma de decir que estamos juntos”.

El duelo, las redes de apoyo y la fe

Enfrentar el duelo que supone la pérdida de familiares, amigos o bienes es otro de los desafíos que tienen los venezolanos en este momento, hayan o no sido víctimas directas en los terremotos. «Quien no sienta duelo ahorita es porque no ha contactado con su sentir o está en un estado de despersonalización», recalcó Danny Socorro.

Reconocer esta emoción, dijo, debe ser el primer paso para empezar a procesarlo, para lo cual invitó  a buscar respaldo colectivo. «Para eso ayudan mucho los grupos de apoyo y la familia. Las cruces solas son muy pesadas, pero cuando se llevan en grupo, se alivian».

Como sacerdote y psicólogo, Socorro mencionó que el factor espiritual es muy importante para sortear este proceso emocional.  Recordó que, según el estudio PsicoData que realizó la UCAB, el 85% de los venezolanos cultiva la fe, que actúa como uno de los pilares principales de contención ante las dificultades.

«Lo espiritual es un gran recurso, pero si se utiliza mal, hace daño. Hoy se escuchan tres grandes errores que debemos desmontar: primero, decir ‘Esto es un castigo de Dios’: es una versión maquiavélica y satanizada de Dios. No es el Dios cristiano. Segundo, pensar que lo ocurrido ‘es una prueba de Dios para ver si eres fuerte’:  ese sería un Dios sádico que te quita cosas para medirte; el Dios cristiano no envía la prueba, es el que está contigo en la prueba, el que te sostiene en la debilidad y te envía ‘ángeles’ en forma de rescatistas o voluntarios. Tercero, afirmar que ‘te pasa esto por tu falta de fe’. Eso es terrible porque ignora las etapas del duelo. En la primera etapa es normal sentir rabia, pelear con Dios y sentir su ausencia. Tener miedo no significa ausencia de fe».

Aludió al calvario de Jesús como una vía para encontrar el sosiego necesario, recomponer el ánimo y seguir adelante.

«Jesús resucitó pero mostró sus heridas y su costado. Esas heridas representan la casa que perdiste, los muertos que viste, la vulnerabilidad. Las heridas quedan, no se sustituyen. En este momento, muchos estamos ‘clavados en la cruz’ o en la etapa de la tortura, sintiéndonos desvalidos. Lo importante es saber que, incluso cuando no tengamos fuerzas y estemos en el sepulcro, hay un proceso de reconstrucción que viene después. Si no sientes nada, como decía san Ignacio de Loyola, pídele a Dios al menos el deseo de tener el deseo de conectar con Él. Eso ya es un primer paso», reflexionó.

Psicología UCAB, al servicio de la sociedad

En respuesta a la emergencia por los terremotos, la Escuela de Psicología de la UCAB ha desplegado una robusta estrategia de acompañamiento institucional. La dependencia forma parte del Clúster de Salud de Venezuela (liderado por la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud),  y en articulación con el Ministerio de Salud  y la empresa Venemergencia, se encuentra asistiendo a varias comunidades de la capital. En la iniciativa participan unos  100 psicólogos ucabistas voluntarios.

«El objetivo principal de este despliegue es ofrecer contención oportuna y preparar a la sociedad para las distintas fases del duelo colectivo, evitando el desamparo que suele ocurrir cuando la emergencia inicial empieza a salir de la pauta pública», detalló el director de la Escuela.

Gracias a una alianza entre PsicoData y el Centro de Salud Santa Inés, también se han habilitado jornadas de atención psicológica presenciales gratuitas. El horario es es de 8:00 am hasta las 4:00 pm (de lunes a viernes), por orden de llegada.

Psicología UCAB también extendió a todos los días de la semana el funcionamiento  de su Psicolínea, servicio telefónico de primeros auxilios psicológicos, que opera, de 8:00 a.m. a 5:00 p.m., a través de los números 0414-1217882 y 0424-1723981. 

Adicionalmente, la Escuela ofrece, través de las cuentas de Instagram @Psicologia_UCAB y @Psicodatavzla, una serie de infografías acerca de la gestión emocional ante la hipervigilancia, el protocolo de primeros auxilios psicológicos y el consumo responsable de información.

El objetivo es orientar a la población, mitigar los efectos del estrés tras el terremoto y ofrecer herramientas prácticas que faciliten el retorno a la calma y el acompañamiento comunitario en momentos de contingencia.

♦Texto: Grace Lafontant León/Fotos: Gemini (apertura y abrazo en la calle), Manuel Sardá (retratos Danny Socorro) y archivo