Experimentar a diario la situación de inestabilidad económica e inseguridad afecta la vida emocional de cualquier persona. Además de depresión y ansiedad, esto puede generar el surgimiento de codependencias.
Esta última es una conducta poco atendida y sus implicaciones son consideradas incluso como una adicción.
«Una persona codependiente no sabe identificar sus sentimientos, no sabe poner límites en una relación y cruza los límites del otro, suele sentir culpabilidad por sus acciones, pero al mismo tiempo se victimiza. En resumen, un codependiente es aquel que enfoca su atención en otra persona que tiene un problema. Al final olvida su propia vida”, explica Lily Pais, coach profesional, terapeuta en adicciones, escritora, conferencista y motivadora de la inteligencia emocional.

