La directora del Centro de Asesoramiento y Desarrollo Humano (CADH), María Elisa Castillo, presentó algunos consejos para que los estudiantes de primer semestre gestionen el tiempo, manejen la frustración y procuren el bienestar general en su transición a la etapa universitaria

“Siempre es importante recordar que la etapa universitaria es completamente diferente a cualquier otra, es como mudarse a una ciudad nueva”. Con estas palabras, la directora del Centro de Asesoramiento y Desarrollo Humano (CADH) de la UCAB, María Elisa Castillo, se dirigió a los alumnos que recién comienzan sus estudios en la universidad, a quienes pidió entender que la transición a la vida universitaria supone nuevas dinámicas a las que es necesario adaptarse.  

“Hay que aprender a ubicarse en el espacio, ir aprendiendo el lenguaje de la comunidad y conocer poco a poco lo que significa ser estudiante universitario”, es la primera de las recomendaciones que les ofreció.

 

Buscar apoyo desde el día 1

Castillo enfatizó en la necesidad de que los jóvenes construyan redes de acompañamiento académico y emocional desde los primeros días de clases, tanto institucionales como estudiantiles. 

 “Es importante dar el paso de acercarse, conocer y compartir para estudiar y apoyarse. La universidad cuenta con programas, asesoramiento y agrupaciones para conocer nuevas personas y hacer este proceso más fácil”.

 

Gestión del tiempo: estrategias para evitar la ansiedad

La vocera del CADH señaló que la carga académica universitaria, los exámenes y entregas de asignaciones pueden generar ansiedad y estrés, sobre todo porque, a diferencia del bachillerato, los alumnos ya no tienen supervisión adulta para cumplir sus tareas, sino que son ellos mismos los responsables de su desempeño. 

Ante ello, los instó a encontrar fórmulas de autorregulación y organización para la gestión del tiempo para cumplir con sus distintas tareas, sin abandonar el espacio personal. 

“Es fundamental identificar la hora límite para estudiar, establecer pausas, tener espacios de ocio, hobbies, formación en otras áreas y por supuesto horas para descansar, se debe establecer rutinas con horas necesaria para cada actividad”.

 

Asimismo, la psicóloga indicó que se debe calcular el tiempo a dedicar, según la naturaleza de la tarea. “No es igual redactar un informe que estudiar para la exposición. Para optimizar la planificación existen estrategias de planificación del tiempo como calcular el doble de tiempo para realizar una tarea, pero añadiendo pequeñas pausas intercaladas”. 

En este sentido, Castillo aconsejó “iniciar por lo más sencillo de realizar y así el estudiante puede enfocarse con serenidad en lo más complicado sin la preocupación de que hay algo más pendiente”. Ante asignaciones complejas, llamó a dividir el trabajo e ir un paso a la vez. 

 

El manejo del fracaso y las dificultades

María Elisa Castillo también recordó a los alumnos que deben prepararse para enfrentar la frustración derivada de los primeros resultados académicos porque, en muchas ocasiones, difieren de las expectativas que traen.

 “La primera vez que se presenta un examen o una entrega, puede que el estudiante descubra que en la universidad se espera algo distinto a lo que venía acostumbrado y que quizás lo que se hacía en el colegio resulta insuficiente”. 

Frente a estas dificultades sugirió analizar los cambios que se pueden implementar en los métodos de estudio. “En el CADH podemos brindarles nuevas herramientas para un buen desempeño académico, incluso ofrecemos ayuda en caso de que el estudiante tenga dudas sobre si esa es la carrera que quiere estudiar”.

 

Finalmente, la directora del CADH vinculó la salud mental con el progreso del estudiante. 

“El descanso y disfrute son una fuente de bienestar que está asociado con la prosecución académica, es decir, que, a mayor bienestar, mayor es la probabilidad de mantenerse en la carrera y culminar la formación académica”, destacó.

Los interesados en obtener más información pueden seguir la cuenta @CadhUCAB en Instagram.

*Texto: Juan Sánchez/Fotos: Manuel Sardá y Mafer González (retratos María Elisa Castillo)