Celebración y reflexión para los jesuitas

Con una misa en el colegio San Ignacio empezó el año de celebración por el centenario de la Compañía de Jesús en Venezuela

Celebración y reflexión para los jesuitas

En la mañana del 12 de diciembre se realizó una misa en el colegio San Ignacio de Caracas de gran significación: con ella se dio inicio a la celebración de los cien años de la Compañía de Jesús en Venezuela.

El oficio religioso fue presidido por el provincial de la orden religiosa en el país, el padre Arturo Peraza. Enfatizó que esta es una ocasión oportuna para agradecer a Dios por la misión evangelizadora y educativa desarrollada por los hermanos jesuitas, pero que ellos solos no habrían podido lograrlo, se ha requerido el concurso de religiosos y religiosas de la Iglesia y laicos comprometidos, a quienes agradeció.

Como muestra de esta sinergia y trabajo conjunto, en la misa participaron representantes de las obras de la Compañía de Jesús: profesores del colegio San Ignacio, estudiantes de Fe y Alegría y del Instituto Universitario Jesús Obrero, integrantes del grupo juvenil Huellas, niños del Hogar Virgen de los Dolores, entre otros.

Peraza recordó que en octubre de 1916 dos jesuitas, vestidos de paisano, ingresaron a Venezuela. Esto, luego de que la orden fuera expulsada de territorio español en 1667 y la supresión de la compañía se ejecutara en 1773, además de un decreto de José Tadeo Monagas que en 1848 prohibía su entrada a Venezuela. Pero desde el siglo XX los llamados “hijos de san Ignacio” se han destacado en tres tareas: fortalecimiento de la iglesia en Venezuela, educación y compromiso con las comunidades desfavorecidas.

“No se trata de palabras, las palabras se las lleva el viento. Nuestras obras deben transformase en carne e historias”, dijo Peraza sobre los esfuerzos de los jesuitas durante cien años; pero sobre todo en referencia al año jubilar que empieza y que estará marcado por la reflexión en, sobre o desde cada una de las obras en el país. Quiere la Compañía de Jesús hacerse así más útil a la sociedad, a los fieles del país.

 

EL TRABAJO JESUÍTICO EN VENEZUELA

  • La misión evangelizadora en los campos de la formación espiritual. Centro de Espiritualidad y Pastoral en las parroquias: Jesús de Nazaret (Barquisimeto), Jesús Obrero (Catia), la Epifanía (UCV), María Trono de la Sabiduría (UCAB), San Alberto Hurtado (La Vega), San Camilo de Lelis (El Nula), San Judas y San Simón (Ciudad Sucre), San Ignacio (Maturín) y San José Obrero (Mérida).
  • La educación. Para ello extiende su obra a través del Centro de Reflexión y Planificación Educativa (CERPE), Distribuidora Estudios, colegio San Ignacio, colegio Loyola Gumilla, colegio Gonzaga, Fe y Alegría, Instituto Radiofónico Fe y Alegría (IRFA), Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Universidad Católica del Táchira (UCAT) y el Instituto Universitario Jesús Obrero (IUJO).
  • El compromiso social, a través de: Centro Gumilla, Fundación Causa Amerindia, Servicio Jesuita a Refugiados y la pastoral: Asociación Civil Huellas, Vocaciones Jesuitas.

Vea imágenes de la misa y celebración