El 2 de marzo, la UCAB recibió la visita de Santiago Insunza, sacerdote agustino y profesor del Instituto de Espiritualidad Agustiniana con sede en Roma. Este prestigioso invitado dirigió la ponencia central de un foro llamado «Educando la interioridad. Reflexiones y propuestas desde las humanidades», el cual fue convocado por la Facultad de Humanidades y Educación y contó con la asistencia de estudiantes, docentes y empleados ucabistas.

La finalidad del evento, que se llevó a cabo en el auditorio Noemí Irausquin del Centro Cultural UCAB, fue discutir ideas y propuestas que refuercen el valor de la formación humanística para fomentar en el ciudadano común valores como la introspección, la autocrítica y la voluntad de obtener competencias que lo ayuden a transformar su entorno.

La apertura de la actividad estuvo a cargo del decano de la Facultad, José Francisco Juárez, quien reflexionó sobre la responsabilidad que tiene todo ser humano con la sociedad y la importancia de «cuestionar la vida y el mundo que nos rodea».

Seguidamente se dio paso a la ponencia de Insunza, quien basó su intervención en la descripción de un valor que, según él, debe ser indispensable en la vida de cualquier persona.

«Estamos ante un término con un gran patrimonio semántico. No es biología ni es psicología, pero sí es consciencia, personalidad, sensibilidad, experiencia, espiritualidad y novedad permananente. Ese río de emociones que pasa por la vida es la interioridad».

Autor de muchas piezas de literatura educativa empapadas por la doctrina agustiniana, el sacerdote explicó que la adopción de sus propuestas se puede lograr mediante el desarrollo de planes que fomenten la introspección, la valoración de la interioridad como un camino para tener una mejor salud psicológica y la recuperación de la importancia de la reflexión y del silencio en la sociedad.

 

Del pragmatismo a la camaradería: lo que dice un estudio

Tras la intervención de Insunza, el vicerrector académico de la UCAB, Gustavo Peña, presentó los resultados de una investigación que la institución elaboró recientemente para conocer los valores que los docentes de la universidad transmiten a sus alumnos.

Para lograrlo, se le entregó una encuesta a 813 profesores de ambas sedes, que contenía 60 valores. Los educadores indicaron la importancia que le daban a la transmisión de cada uno de ellos en sus clases. Las respuestas fueron procesadas mediante una técnica llamada «análisis de componente principal» y agrupadas bajo seis dimensiones: pragmatismo, colectivismo, camaradería, egocentrismo, espiritualidad y logro.

La investigación indicó que el conjunto de valores más resaltado por los docentes es el relacionado con el pragmatismo, seguido por los asociados al colectivismo, el logro, la camaradería y la espiritualidad, respectivamente. El egocentrismo fue denominado como un «antivalor».

Ante estos resultados, el vicerrector insistió en la importancia que tiene la interioridad para crecer como seres humanos. Destacó el silencio y la soledad como aspectos necesarios para lograr adoptarla.

«Hay experiencias curiosas que pueden resultar de pasar una noche solo con uno mismo tratando de encontrarse (…) encontrarse con uno mismo es, a su vez, encontrarse con el otro, porque el desarrollo de la interioridad no es egocéntrico, sino que es lo que nos permite estar en comunión con los demás», concluyó.

♦Texto: Diego Salgado/Fotos: Manuel Sardá