Durante la eucaristía del inicio del año académico 2026-2027, el rector destacó el crecimiento de la matrícula en Caracas y Guayana como un signo de esperanza, resaltó la resiliencia institucional frente a la incertidumbre y propuso orientar la educación hacia un nuevo modelo social fundado en el conocimiento y la tecnología

El inicio del año académico 2026 – 2027 en la UCAB coincidió con un momento clave de la política venezolana y el duelo por las pérdidas del doble sismo del pasado mes de junio.

A pesar de esas circunstancias, el rector de la casa de estudios, Arturo Peraza, S.J, destaca los logros institucionales y pone su mirada en el papel que asumirán los futuros profesionales en pro de la transformación del país en las próximas décadas.

 

Poner la mirada en el futuro

Durante la eucaristía del comienzo de las actividades académicas en el campus, Peraza informó que la UCAB registró un «incremento discreto» de la matrícula estudiantil en la sede de Caracas y, en especial, en la de Guayana. El sacerdote percibió este aumento como una señal de confianza en la formación como vía de progreso y superación. 

“Después de muchos años, parece reincorporarse la idea de que estudiar es importante y aparece de nuevo un camino de esperanza”, resaltó ante los ucabistas que se congregaron en la parroquia universitaria María Trono de la Sabiduría.

Tras asomar el contexto político y económico venezolano actual, sostuvo que ahora la preparación llama a los docentes a pensar en el papel que desempeñarán los profesionales, en dos o tres décadas, para la construcción de un modelo de desarrollo distinto en un país cobijado por la incertidumbre. 

“Cada vez que yo formo a uno de esos chicos tengo que mirar 30 años hacia delante. Tengo que ser capaz de preguntarme ‘quién va ser este profesional dentro de 20 o 30 años en el país que le va tocar, que no es el que estoy viviendo, pero que tengo que imaginar y soñar”, dijo.

El deber de transmitir esperanza

Al mencionar la figura bíblica del publicano Mateo —asociada al rechazo y a la falta de expectativas en su época—, el rector insistió en que la universidad tiene la misión de brindar segundas oportunidades y generar posibilidades de desarrollo en espacios donde parecen no existir. 

En este sentido, Peraza remarcó que la función educativa va más allá de la instrucción técnica en disciplinas específicas y debe orientarse hacia la construcción de la fe en el camino. “Es transmitir una esperanza y poderles decir: su vida y la vida del país puede cambiar”, agregó. 

Por último, el rector de la UCAB destacó la capacidad de respuesta y adaptabilidad demostrada por la universidad frente a actuales contingencias y exigencias del entorno que, en situaciones anteriores, como en la pandemia del COVID-19, requirieron la transición a modalidades virtuales para no interrumpir el proceso educativo. 

“Mostramos capacidad para poder echar para adelante en medio de este contexto sin pararnos y decir que hay una vocación de seguir, continuar y proponer una posibilidad y una oportunidad». 

 

*Texto: Armando Altuve/Fotos: Manuel Sardá