Yo soy comunicador, todo comienza por un sueño

Un evento realizado por los estudiantes de Comunicación Social, de la cátedra Gestión Cultural, para dar a conocer todo lo que puede hacer un Comunicador al salir de la universidad

Yo soy comunicador, todo comienza por un sueño

Los estudiantes de la cátedra Gestión Cultural, dictada en el sexto semestre de Comunicación Social, organizaron un evento para demostrarle a los futuros comunicadores los diversos roles que pueden ejercer y los aportes sociales de su trabajo.

Yo soy comunicador reunió a los realizadores audiovisuales Edwin Corona y Jennifer Socorro, a los periodista Yesenia Chapeta, a la voz del canal Lifetime Germán Carrero, al actor de doblaje Jesús Hernández y al Instituto de Prensa y Sociedad.

El deber del comunicador es el de informar, entretener y educar. Desde que los estudiantes deciden ir a la universidad para cursar esta carrera tienen un sueño, explica la egresada en Comunicación Social, Jennifer Socorro. Ella comenzó trabajando en Al Agua producciones desde el cuarto semestre de su carrera. Ahí se encaminó y tuvo la oportunidad de combinar dos cosas que ama: el audiovisual y el fútbol.

Junto al también egresado de esta casa de estudios, Edwin Corona, se encaminaron a un proyecto que interesó a grandes empresas y organizaciones como Directv y FIFA. ¿Cuál? Un documental que narra la historia de las jugadoras de la sub 17, una selección que causo revuelo debido a su éxito.

Su principal consejo a los comunicadores es no dejar de soñar. Corona contó cómo tuvo que al principio hacer cosas que no le gustaban tanto, “yo quería ser director, hacer películas”, pero tuvo que ir escalando poco a poco, aprender en cada escalón para encaminarse al mayor de sus sueños, el cual todavía está por alcanzar.

LA COMUNICACIÓN EN LAS ORGANIZACIONES

El Instituto de Prensa y Sociedad es una organización no gubernamental de defensa y formación de la libertad de expresión y los derechos humanos. Diariamente realizan monitoreos de las diversas violaciones a la libertad de expresión, a la cual son sometidas los ciudadanos; las verifican y luego publican una alerta de lo que sucede.

Desde el 6 de mayo del año 2002 funciona esta organización. Para lograr el éxito, explicó la representante del Instituto, cada organización debe plantear su objetivo, visión y tener claro cómo podrá ser un gente de cambio, cómo incidir en la vida de las personas, influenciar, establecer diálogos y llegar a acuerdos sociales. Es el éxito y los logros de una organización los que influyen en su credibilidad.

♦ Katherine González