A propósito del Día Internacional del beso, conoce sus beneficios

Es el gesto de afecto humano por excelencia y es celebrado mundialmente cada 13 de abril.  Acá compartimos algunas sencillas razones por las que besar y ser besado trae más bienestar.

A propósito del Día Internacional del beso, conoce sus beneficios

¿Día internacional del Beso?, claro que sí. El 13 de abril de cada año se instituyó como la fecha para celebrar este gesto humano en conmemoración al beso más largo de la historia, el cual se dio entre una pareja tailandesa y duró 58 horas.

Pero los besos no solo son muestra de afecto. También conllevan beneficios que no todos conocen y de los que vale la pena tomar nota:

LIBERAN LA OXITOCINA: según destaca la Organización Relate, de origen británico, besar estimula la liberación de esta hormona en el torrente sanguíneo, provocando una sensación de placer y bienestar en quienes lo dan y lo reciben. Además, cuando los besos vienen cargados de mucha pasión, aumentan los niveles de adrenalina, mejoran el ritmo cardíaco así como la presión arterial.

AUMENTAN LA FELICIDAD: Los besos pueden considerarse un estimulante del humor y le dan a la persona una sensación de alegría y felicidad, además de fortalecer su autoestima.

DISMINUYEN DOLORES: De acuerdo a lo que señala la escritora Andréa Demirjian en su libro “Besos: Todo lo que usted siempre quiso saber acerca de uno de los placeres más dulces de la vida”, este acto humano reduce los calambres y dolores de cabeza, por una razón asociada: la dilatación de los vasos sanguíneos.

MEJORAN LA SALUD BUCAL:  También según Dermirjian,  besar ayuda a eliminar la placa y a combatir las caries porque vienen cargados de mucha saliva, un aliado natural contra los problemas de dientes y encías.  Sin embargo, no olvides que es importante que cuides tu aliento.

AYUDAN A PERDER PESO: “Una sesión de besos vigorosa puede quemar de 8 a 16 calorías por cada beso”, menciona la autora.

CONTRIBUYEN CON TU LOZANÍA:  Como todos los músculos intervienen en el beso, puedes evitar las arrugas y los rasgos del envejecimiento, estirando la piel en el cuello y en la mandíbula de forma natural.

 

♦ Katherine González