La LOTTT ahuyenta a los empleadores

Durante el primer simposio organizado por la Escuela de Ciencias Sociales, se comentó acerca de las consecuencias de la LOTTT y sus continuas reformas. Expertos ofrecieron recomendaciones. Además se rindió un homenaje al profesor Omar Picón

La LOTTT ahuyenta a los empleadores

Como parte del calendario de PROPUESTAS VENEZUELA 2016, la Escuela de Ciencias Sociales organizó el primer simposio de Derecho Laboral. Especialistas reunidos en el Aula Magna trataron la crisis laboral que vive el país. Además, se aprovechó el momento para rendir homenaje al profesor jubilado Omar Picón por su destacada labor durante 27 años de pedagogía.

El profesor y abogado Wilfredo Zambrano comentó acerca de la responsabilidad que tiene el empleador ante la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT). En breves palabras explicó que la responsabilidad es asumir las consecuencias cubriendo la deuda completa.

De igual forma, explicó tres elementos que giran en torno a la responsabilidad social, en casos de accidente laboral: la culpa, el daño y la causalidad. La culpa se refiere a cuán atribuible es el accidente al empleador; el daño es cómo se ha visto afectado el empleado; y la causalidad es el vínculo entre una enfermedad o accidente y el trabajo.

La LOTTT establece que el empleador deberá indemnizar al trabajador exista culpa o no, en caso de un accidente o enfermedad laboral. El profesor comentó:

Esta estructura de responsabilidad solidaria no tiene trascendencia y ahuyenta a los empleadores.

Referente a la estabilidad laboral, Jair De Freitas, profesor universitario, relacionista industrial y abogado, comentó que se debía diferenciar entre inamovilidad y estabilidad, ya que tiende a crear confusiones. La estabilidad garantiza la permanencia en el empleo del trabajador y es de carácter renunciable; la inamovilidad es un derecho que algunos trabajadores tienen a no ser despedidos y suspendidos, esta es no es renunciable.

De Freitas agregó que, en la actualidad, existe una estabilidad absoluta y el trabajador se aprovecha del patrono. En ocasiones, los trabajadores recurren al chantaje, la extorsión o, simplemente, al regateo.

Por otro lado, Zambrano subrayó que el período de prueba es un estado de exploración en el que se decide si la persona cumple o no con el perfil deseado, pero que muchas empresas usan esta figura para no contratar, debido a la cantidad de dificultades que hay con la actual ley.

Jair De Freitas acotó:

Hay formas de cambiar, pero el cambio está en la mente de todos.

Cabe acotar que, en ocasiones, ocurre que el empleador acude a la Inspectoría del Trabajo a solicitar una carta de despido, pero no se le facilita, ya que el empleado «no aplica».

Wilfredo Zambrano subrayó:

Hay un abuso en la inamovilidad laboral y eso se traduce en colapso de las inspectorías.

 

PROPOSICIONES PARA LA NUEVA LOTTT

Para la reforma de la ley, los abogados plantearon desmontar el andamiaje formado por los constantes cambios de la ley. Además, fomentar el crecimiento orgánico del empleo, establecer un procedimiento de enganche y pago de salarios.

Adicionalmente se propone a los entes gubernamentales dejar a un lado la impunidad laboral, implementar un verdadero período de prueba, modificar el régimen de estabilidad absoluta existente en la actual ley, superar la visión trasnochada de las relaciones de trabajo y crear espacios para la implementar nuevos puestos de trabajo.

Jair De Freitas indicó:

Hay premisas que nos indican que en el país aún hay oportunidades, pero hay que colaborar.

 

HOMENAJEANDO A LA EXCELENCIA

Durante la primera parte del simposio se le rindió homenaje al profesor Picón. Hablaron el director de la Escuela de Ciencias Sociales, Tito Lacruz, y la coordinadora de Relaciones Industriales, Hilda Ruiz. Picón es egresado de esta casa de estudios en las carreras de Relaciones Industriales y Derecho. Mediante un video de, aproximadamente, tres minutos, amigos, discípulos y autoridades expresaron palabras de agradecimiento hacia el docente universitario.

♦ Luis E. Martínez