Fundación Empresas Polar becará a 90 estudiantes ucabistas

A través de la Fundación Andrés Bello, la UCAB suscribió un acuerdo de donación con la FEP que permitirá a los alumnos beneficiarios proseguir su carrera con subsidios que cubren entre 80% y 100% del costo de la matrícula

Fundación Empresas Polar becará a 90 estudiantes ucabistas

Este miércoles 11 de diciembre, la UCAB, a través de la Fundación Andrés Bello (FAB), firmó un convenio de donación con la Fundación Empresas Polar (FEP), gracias al cual esta organización beneficiará a 90 estudiantes de pregrado de la universidad con becas que cubren entre 80% y 100% del costo de la matrícula,

El acto de firma tuvo lugar en la sede de la fundación, ubicada en  la urbanización Los Cortijos de Lourdes, en Caracas. El acuerdo fue suscrito por el rector, Francisco José Virtuoso -en su carácter de vicepresidente de la FAB-  y por Alicia Pimentel, gerente general de la FEP.

Junto a Virtuoso y Pimentel, también estuvieron presentes representantes de ambas organizaciones, incluyendo a la directora ejecutiva de la Fundación Andrés Bello, Déborah Cordero; el gerente de Administración y Servicios Compartidos de la Fundación Empresas Polar, Rubén Montero; la gerente de Programas Institucionales de la FEP, Laura Díaz, y la coordinadora de donaciones de esta fundación, Graciela Gallardo. 

El rector de la UCAB, Francisco José Virtuoso, agradeció la significativa donación de la Fundación Empresas Polar. Señaló que este importante gesto permite a la universidad seguir cumpliendo su misión de ofrecer oportunidades de estudio a miles de jóvenes venezolanos.

A través del Programa Andrés Bello que gestiona la Fundación Andrés Bello, actualmente 300 jóvenes ucabistas cuentan con becas que cubren entre 80 y 100% del costo de sus carreras. Además, 42% de los estudiantes de la universidad reciben apoyo socioeconómico para proseguir sus estudios, gracias al generoso soporte financiero de instituciones y personas comprometidas con la educación y el desarrollo de Venezuela.

♦Fotos: Cortesía Déborah Cordero