El director de la Escuela de Ingeniería de Telecomunicaciones considera que es una «necesidad imperiosa» ampliar la infraestructura venezolana en el área y asegura que la UCAB está preparando los profesionales que el país requiere para acometer esa tarea

El 17 de mayo se conmemora el Día Mundial de las Telecomunicaciones, fecha instituida por la ONU para aumentar la sensibilización de gobiernos, empresas y la población en general sobre la importancia que tienen las tecnologías de información y la comunicación (TIC) en el desarrollo de sociedades y economías.

En el último año, la pandemia ha confirmado la importancia que tienen las telecomunicaciones en la vida cotidiana, debido a la prioridad que han tomado la educación a distancia, el teletrabajo y las operaciones empresariales remotas.

El director de la Escuela de Ingeniería de Telecomunicaciones de la UCAB, José Pirrone, tiene muy claro este asunto y asegura que, desde la dependencia que dirige, se trabaja para responder académicamente a esta realidad.

El experto en electrónica digital y telemática y exgerente de Telecomunicaciones de Conatel señala que los estudiantes que se están preparando en la universidad están recibiendo la formación para asumir el reto que supondrá trabajar en la actualización tecnológica del sector, ante el rezago imperante por la desinversión de los últimos años.

 

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Adicionalmente, dice que la institución viene haciendo grandes esfuerzos por mantener al día a los futuros profesionales respecto al desarrollo de innovaciones en el área.

En ese sentido y en el marco del Plan Estratégico UCAB 2023 (hoja de ruta que guiará a la universidad durante los próximos tres años), asegura que la UCAB está a la vanguardia académica, con una visión enfocada en formar profesionales «capaces, competitivos, integrales y globalizados» y una educación cada vez más adaptada a la bimodalidad entre lo presencial y lo remoto.

¿Cómo afrontan la formación de los estudiantes de Ingeniería de Telecomunicaciones en un país que no cuenta con una infraestructura que permita el buen desarrollo en esta área? 

«Los profesores de la Escuela de Ingeniería de Telecomunicaciones afrontan la formación de los estudiantes con mística, ética y con todos los recursos que tengan a su disposición. Si bien es cierto que la universidad provee herramientas como Módulo 7 o Aula Virtual, el equipamiento tecnológico de los profesores es distinto, algunos tienen conectividad y computadores, otros solo teléfonos inteligentes y esto, aunado a los problemas de las redes y de la energía eléctrica, obliga a utilizar otras plataformas más sencillas, pero que requieren terminales más simples. Esto no implica que no se dicte el curso con la profundidad adecuada, sino que tanto el profesor como el estudiante deben hacer un esfuerzo importante en el proceso de aprendizaje y ambos deben estar atentos al desarrollo de nuevas aplicaciones o plataformas que ayuden en este proceso».

En este sentido, ¿qué procesos deberían guiar a las nuevas generaciones de profesionales?

«Antes de comenzar la pandemia, el sector telecomunicaciones ya hablaba del desarrollo de redes para incrementar la cantidad de usuarios de internet y ya se hablaba de la brecha digital, esto es, la existencia de países con infraestructuras de telecomunicaciones pobre, lo cual, reduce la posibilidad de desarrollo de las competencias digitales que se debería tener en el futuro, entendiendo como futuro el año 2030. Es obvio que, en el caso venezolano, ampliar la red y mejorar la calidad de la prestación del servicio de telecomunicaciones es una necesidad imperiosa que requiere de la voluntad gubernamental y de la existencia de los profesionales que diseñen, gestionen y mantengan dicha red. Preparar a los profesionales y tratar de que ellos desarrollen ‘la nueva red’ es nuestro trabajo».

¿Cómo se ha ido adaptando la formación académica de los estudiantes a los nuevos tiempos y la situación del país?

«Creo que los mayores retos en la formación académica del siglo XXI están relacionados con la incorporación de las nuevas técnicas y tecnologías en la enseñanza de las carreras, así como la adaptación a lo que se ha llamado la transformación digital. En cuanto a la incorporación de las nuevas técnicas y tecnologías, esta nueva forma de dar clases (presencialidad remota) está creando nuevas competencias en estudiantes y profesores, lo cual cambiará el curso de la educación después de la pandemia. La adaptación a los nuevos tiempos no es un proceso fácil, no estábamos preparados para un cambio como el que hemos tenido que afrontar en Venezuela.

(…) Gracias a los esfuerzos realizados por la universidad, se ha ido mejorando el proceso de los profesores, no es que esté cerca la adaptación total, pero se está avanzando hacia un nivel razonable. En el sector telecomunicaciones tenemos la ventaja que da contar con una serie de simuladores que permiten realizar las prácticas en forma remota; claro que se pierde el aprendizaje relacionado con los cables, o con tocar los equipos, pero esto se puede aprender con relativa facilidad al graduarse».

¿Qué retos enfrentan los egresados en el mercado laboral y cómo se están adaptando los currículos y perfiles profesionales a las demandas de ese mercado?

«Creo que el principal reto que enfrentan los egresados es darse cuenta de que están preparados para afrontar los problemas que se les planteen en su campo de experticia. Por supuesto, la situación en el país es compleja y muchos egresados se van apenas terminan, pero aquellos que se quedan, pueden conseguir un trabajo en alguna empresa del sector y tener que enfrentarse con problemas que nunca enfrentaría un profesional recién graduado fuera del país. Esto hace que, si luego decide emigrar, sea rápidamente contratado por alguna empresa. Otro reto importante es no perder de vista el desarrollo del sector, nuevas tecnologías vienen y es muy importante estar al día, a pesar del cansancio y cambio de vida de estudiante a profesional con obligaciones.

En cuanto a la adaptación de los currículos y perfiles profesionales, la UCAB tomó una decisión interesante que fue la creación de Minors. (…) ¿Por qué no modificar las titulaciones base y dejar que esto sea una especialización? Estamos en Venezuela y aquí, y más en esta situación, se requieren profesionales integrales y bien capacitados que puedan enfrentarse a cualquier problema, no se requieren profesionales que solo sepan de la materia A muy bien, se requiere que conozcan de la materia A a la Z y que no tengan miedo de enfrentarse a los problemas, aunque pudieran no saberlo todo».

¿Han hecho (o planean hacer) ajustes en su método de formación académica en el marco del Plan UCAB 2023?

«La pandemia nos ha obligado a hacer ajustes en la formación académica, en el sentido de implementar clases a distancia. Esto está alineado con algunos puntos en el plan UCAB 2023. Esta experiencia, aunque no sea totalmente aplicable cuando volvamos a la presencialidad, nos permitirá implementar un mayor número de materias a distancia y la incorporación de más estudiantes a nuestra titulación. También esperamos que la experiencia del acceso remoto al laboratorio de telemática permanezca en el tiempo y esperamos la implementación de firmas digitales de los profesores para trabajos de grado y firma de actas, lo que permitirá mayor movilidad de estudiantes y profesores, además de la reducción de uso de papel, lo cual, apunta a la sustentabilidad del planeta».

¿Cuál es la visión con la que están trabajando en la Escuela de Ingeniería de Telecomunicaciones?

«Formar profesionales capaces, competitivos, integrales y globalizados, mediante la promoción y estudio de las tecnologías de telecomunicaciones. Utilizamos la excelencia y los valores éticos para contribuir con la construcción de un país moderno, plural y democrático donde predomine la justicia social. Esperamos que esto nos lleve a ser la Escuela de Ingeniería de Telecomunicaciones, perteneciente a una institución de educación superior privada, líder en el país».

¿Cuáles dificultades prevén para lo que resta del año en curso?

«Este año continuaremos con presencialidad remota. Para las materias teóricas es un problema sencillo de solventar. En el caso de las materias prácticas, estamos implementando una conexión remota al laboratorio de telemática, esto pretende minimizar el problema de realizar las practicas en forma remota, ya que algunos estudiantes tienen máquinas con pocos recursos de memoria y tienen dificultades para hacer en forma simulada las prácticas. Otras dificultades están asociadas a la operación administrativa remota: la transformación digital de estos procedimientos es también un problema a resolver».

¿Cuáles son las expectativas de la Escuela de cara al 2023?

«Seguir avanzando en la transformación digital de los procesos administrativos y académicos, con miras a prestar un servicio de calidad MAGIS a todos nuestros estudiantes y profesores».

 

♦Texto: Diego Salgado/Fotos: Manuel Sardá


*Esta entrevista forma parte de una serie que Elucabista.com está publicando con los directores de las escuelas de la UCAB, para conversar sobre los retos de la formación profesional en la actualidad y exponer las líneas de trabajo que adelanta la universidad para mantenerse a la vanguardia en calidad académica.

Para leer las anteriores entrevistas, los interesados pueden hacer clic aquí: https://bit.ly/3rz6vLg