El pasado mes de enero, la UCAB fue escenario del “Caracas Bitcoin Experience”, espacio de encuentro para acercarse al mundo de las criptomonedas y la tecnología blockchain. En el marco de este evento, los profesores ucabistas, Jáiber Núñez y Antonio Canova, ofrecieron sus impresiones sobre este emergente mercado tecnológico-financiero

Durante el «Caracas Bitcoin Experience», celebrado en el Aula Magna de la UCAB los días 28 y 29 de enero, una treintena de conocedores del mundo de las criptomonedas se reunieron para hablar, ante una audiencia fundamentalmente joven, sobre los fundamentos de las monedas digitales, el significado de la descentralización detrás de la tecnología Blockchain y el marco regulatorio del mercado de criptoactivos en Venezuela, entre otros asuntos.

Los profesores Jáiber Núñez y Antonio Canova, ambos de la Facultad de Derecho de la universidad, participaron como colaboradores y panelistas de la actividad. A propósito de esto, compartieron con El Ucabista algunas respuestas a inquietudes que suelen tener quienes quieren incursionar o ya se han  iniciado en este mundo.

¿Es rentable ‘minar’ o invertir en bitcoins?

La “minería” de bitcoins se refiere a la generación de bloques (cadenas descentralizadas de códigos digitales encriptados) para la red de una determinada criptomoneda, a través del uso de equipos computacionales que hacen cálculos matemáticos para impulsar el valor e intercambio de estas divisas digitales en el mercado. Quienes “minan” obtienen un pago por este trabajo. Por analogía con la extracción del oro, a este proceso se le conoce como “minería de criptomonedas”, actividad que está revolucionando las formas de gestionar el dinero, porque no depende de ningún Estado o Banco Central.

La ‘minería’ puede hacerse directamente, adquiriendo un equipo dedicado a estos fines –lo que exige mantenerlo conectado las 24 horas del día consumiendo altas cantidades de energía eléctrica-, pero también puede hacerse de manera indirecta, invirtiendo en una empresa que se dedique a este asunto, para luego conseguir un dividendo por los beneficios financieros que alcance la compañía.

El año 2022 no comenzó bien para los mineros e inversores en criptomonedas ya que, según datos de CoinMarketCap, durante el mes de enero el mercado experimentó una caída que hizo que los propietarios de criptodivisas sufrieran pérdidas de alrededor de 204 mil millones de dólares en solo 24 horas; esto debido a un desplome de 75% de su valor.

Para el profesor Jáiber Núñez, entusiasta del mundo del Bitcoin e investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UCAB, los vaivenes recientes del mercado son temporales; sostiene que invertir en criptodivisas va más allá de los precios del momento y depende del potencial que ofrece la tecnología a mediano plazo.

“El tema con la bajada no es tanto la cifra, lo que se evalúa es el porcentaje de lo que ganas o pierdes, de dónde vienes, hacia dónde vas. (…) Al final, las variaciones de precio te dan un indicador, una mirada del contexto mundial y de cómo percibe el mercado la materia de las criptomonedas. Pero lo cierto es que el valor del bitcoin va más allá del precio que pueda tener en un momento. Y más que enfocarnos en el precio que pueda tener hoy, hay que enfocarse, precisamente, en el desarrollo, en la filosofía, en los fundamentos, en lo que está detrás”.

Núñez señaló que actualmente “luce atractivo ‘minar’ en Venezuela”. Los costos de la energía eléctrica son bajos, la actividad es legal y el gobierno promociona el sector luego de haber impulsado el Petro, la criptomoneda nacional.

Sin embargo, el profesor advirtió que es importante hacer cálculos económicos, tener en cuenta los costos, la capacidad de inversión y de minado, así como los tiempos de recuperación del dinero invertido. “Tienes que estar pendiente de la capacidad de minado de esa máquina y del propio comportamiento del mercado en ese momento. Eso te dará la medida de que tan rentable o no puede ser ‘minar’ con una maquinaria específica”.

¿Debe regularse este sector? ¿Cuál debe ser la intervención del Estado?

Uno de los atractivos del sector de las criptomonedas es que los gobiernos tienen limitada incidencia en el proceso operativo-financiero. Sin embargo, la intervención estatal en este tipo de mercado es un punto de debate para muchos, sobre todo en lo relacionado con la regulación legal de la materia. Para Núñez no se trata de una dicotomía entre “regulación no” o “regulación sí”, sino de “buena regulación” o “mala regulación”.

“Al final puede haber esquemas de regulación que sean hasta beneficiosos y permitan la entrada al mercado de actores que, normalmente, no lo harían por desconfianza; sin embargo, las leyes no deben ser un obstáculo para que exista la innovación, para que las personas puedan desarrollar esta actividad económica. En ese sentido, hay que ver hasta dónde la regulación beneficia o perjudica el desarrollo del mercado”.

En diciembre de 2017, la Presidencia de la República autorizó, por decreto, la creación de la Superintendencia de Criptoactivos de Venezuela y Actividades Conexas Venezolana (SUPCACVEN), y en abril de 2018 se publicó en Gaceta Oficial, el decreto de la Asamblea Constituyente que presentaba oficialmente las reglas de funcionamiento de este órgano.

La SUPCACVEN tiene como función “llevar el sistema de registro de mineros virtuales, casas de intercambio y demás entes dedicados al ahorro y la intermediación virtual de criptoactivos; supervisar, vigilar, fiscalizar, controlar, regular e imponer sanciones administrativas a dichos entes; emitir permisos de funcionamiento y licencias a dichos entes; e impulsar las medidas destinadas al desarrollo de los criptoactivos y su intercambio en los mercados nacional e internacional”.

¿Por qué el mundo de los criptoactivos atrae a las nuevas generaciones?

Antonio Canova, doctor en Derecho y profesor de la UCAB, dio a conocer los resultados de una pequeña encuesta que realizó, a finales de 2021, entre 99 estudiantes, profesores y trabajadores de la universidad. El muestreo le sirvió para aproximarse a un perfil del “bitcoiner” venezolano, es decir, al seguidor de este mercado financiero-tecnológico emergente.

Aunque reconoció que los datos no son extrapolables a la realidad nacional, Canova pudo comprobar varias cosas: los jóvenes entre 16 y 29 años saben más de bitcoin que los mayores; mientras más conocen, los muchachos son más entusiastas del bitcoin y su tecnología, y aquellos que más conocen sobre la materia son los que menos apoyan la intervención del Estado.

Los jóvenes que más conocen de criptomonedas, de Bitcoin, de blockchain y que más lo apoyan son, además, menos tolerantes ante el intervencionismo estatal. Algunos  llegan al extremo de ser ‘anarco capitalistas’, porque no sienten la necesidad del Estado, o ‘minarquistas’, muy liberales. No quieren que el Estado decida su vida, quieren tomar sus propias decisiones con responsabilidad”.

¿Es recomendable que los jóvenes se atrevan a ‘minar’?

Aunque grandes empresarios estén apostando y recibiendo grandes ganancias por ‘minar’ bitcoin,  Jáiber Núñez pidió a los jóvenes que quieran iniciarse en este mercado informarse y formarse sobre el tema.

“Básicamente, antes de gastar o de acometer cualquier tipo de inversión es importante, primero, entender la tecnología, el proceso, la cifra; hay que entender qué significa la recompensa que puedes obtener allí o cuánto tendría que pasar para recuperar la inversión que realices. Es importante no dejarse llevar por la emoción del momento, sino tratar de tomar una decisión razonada”.

 

Para el investigador, los fracasos en la minería se deben, sobre todo, al desconocimiento y la falta de investigación. “Como toda inversión, tiene su riesgo, no hay inversión 100% segura y yo creo que el Bitcoin, además, es un mercado que tiene muy poco tiempo. Está en plena formación. En ese sentido yo diría que el fracaso es muy subjetivo. ¿Qué consideras tú fracaso? La tecnología está allí, está desarrollándose. Creo que la potencialidad es cada vez más evidente”.

Por su parte, Antonio Canova pidió a las nuevas generaciones no quedarse con el entusiasmo por este nuevo mercado y su potencial, y les pidió leer sobre estos temas, porque –aseguró- eso marcará una importante diferencia en lo que puedan lograr. “Como bien sabemos, una buena teoría es indispensable para poder entender y describir la realidad”, afirmó.

El que no sepa sobre la teoría del dinero, que es la teoría o una de las teorías que están detrás del Bitcoin, va a salir perdiendo. Así que no importa lo que piensen: antes de entrar a este mundo, lean. Yo recomiendo el libro ‘El patrón Bitcoin. La alternativa descentralizada a los bancos centrales’, del economista Saifedean Ammous. También sugiero revisar un libro reciente, que ha sido todo un suceso: ‘La filosofía de Bitcoin’ (del español Álvaro D. María)…Creo que hay que ponerse a leer, eso puede ser la diferencia entre un futuro de mayor libertad y de mayor prosperidad o no”, finalizó.

♦Texto: Willy García/Fotos: Freepik.es (apertura y genéricas) y Oswer Díaz (retratos)