La noche del 4 de agosto falleció en España el sociólogo, teólogo, escritor y profesor universitario, quien dedicó su vida a formar a varias generaciones ucabistas con la misma pasión con la que promovía los planteamientos de San Ignacio de Loyola. Crítico de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, el exrector de la UCAB, Luis Ugalde, lo recuerda como «valiente y clarividente»

Durante 45 años perteneció a la Compañía de Jesús, como uno de sus sacerdotes consagrados. Sociólogo, teólogo, escritor y profesor universitario, el padre Mikel de Viana, SJ, fue un hombre que marcó la vida de cientos de personas, dentro y fuera de la UCAB, con sus ideas y valores ignacianos. Este 5 de agosto se supo de su fallecimiento en España, ocurrido la noche del 4 de agosto tras varios años de exilio y de trabajo dedicado a la enseñanza fuera de su país.

De Viana nació en Caracas en 1953. Hijo de padres inmigrantes de origen vasco, a los 24 años de edad se ordenó como sacerdote jesuita. Completó estudios en Caracas y en Barquisimeto, y luego en Roma, Italia. Fue un importante sociólogo venezolano y duro crítico de los gobiernos de los presidentes Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

El padre de Viana fue miembro de la Compañía de Jesús desde 1977. A partir de entonces, promovió el conocimiento sobre la teología dentro de grupos laicales y puso siempre su empeño por dar a conocer la espiritualidad ignaciana y la puesta en práctica de los Ejercicios Espirituales que estableció San Ignacio de Loyola en el año 1548.

Desde 1979 se desempeñó como docente en las escuelas de Ciencias Sociales, Derecho, Filosofía y en el postgrado de Teología de la UCAB; también fue profesor en el Instituto Roscio y en la Universidad de Deusto (Bilbao, España). Además, fue investigador en el ámbito social. Como escritor formó parte del Centro Gumilla donde publicó artículos para la Revista SIC.

En una entrevista que ofreció de Viana para El Ucabista en el año 1999 señaló que la Compañía de Jesús le había permitido cumplir con su vocación personal. «En ella tengo la garantía absoluta de seguir de cerca el destino cristiano, pero con el máximo respeto a mis características personales. La Compañía de Jesús ha logrado dar una consistente identidad a cada uno de sus miembros, por lo cual somos inconfundiblemente jesuitas, pero al mismo tiempo se respetan nuestras diferencias y características personales. Además, me hice jesuita pues la Compañía de Jesús es la heredera de una de las más brillantes tradiciones espirituales de occidente, la de San Ignacio de Loyola», dijo.

En aquella entrevista, publicada hace 23 años, además, el sacerdote dibujó una pequeña parte de su personalidad como docente, pues se afirmó entonces que los estudiantes lo veían como un profesor «distinto», gracias a su histrionismo, su lenguaje «terrenal» e irreverencia.

«La principal regla de los que siguen a Jesucristo es la de romper las barreras de discriminación y la de generar una solidaridad con los demás. Todo lo que nos separa, escinde o divide, es pecado. Ser cristiano y educador significa que como profesor no utilizaría la cátedra ni los conocimientos que tengo para distinguirme de los alumnos, al contrario, mi trabajo es llevar a la Cátedra la calle, hacer de la vida real el objeto de estudio, y no elaborar una secta elitesca de pensadores sofisticados», agregó de Viana en 1999.

 

 

«Mikel fue un brillante estudiante universitario»

El padre Luis Ugalde, SJ, teólogo, historiador y exrector de la UCAB (1990-2010), compartió con El Ucabista cómo conoció y quién fue Mikel de Viana. Para ello, se remontó a la época en la que de Viana estudiaba Sociología en la UCAB.

«Yo lo conocí como brillante estudiante universitario, le di clases en Sociología y ha sido el más brillante que he tenido. Nació en Antímano, de padre y madre vascos. Y  tanto él como su hermano José María, y una hermana que murió este año, fueron brillantes profesores. Se vincularon mucho a la UCAB como estudiantes. Era una persona elocuente y persuasiva», indicó Ugalde.

Por otra parte, el exrector de la universidad destacó la constante presencia que, a través de programas de radio y televisión,  tuvo Mikel de Viana durante los noventa e inicios de la década del  2000, desde los cuales advirtió los peligros que representaba el entonces naciente gobierno chavista. «Cuando empezó el régimen actual tuvo programas muy frontales, muy claros y críticos. Era un agudo sociólogo dedicado al análisis social. Fueron tiempos difíciles, de amenazas. Y después también, pero nosotros teníamos la convicción de que, a pesar de los riesgos, teníamos que decir las verdades. Claro, buscando las formas de decirlas. Él fue muy valiente y clarividente».

Finalmente, Luis Ugalde comentó que, además de su labor docente y su trabajo como analista político y social, el legado  del padre de Viana está en el trabajo que hizo por promover la espiritualidad ignaciana. «Para el país yo diría que el aporte fue en su momento, cuando tuvo programas de televisión y radio muy directos. Otro legado, que a veces no es fácil, es la síntesis de la espiritualidad ignaciana de los jesuitas con la realidad del país. Nosotros creemos que la espiritualidad es importante en la persona humana y la construcción de la sociedad. Y Mikel de Viana lo vivió  consecuentemente. Hace falta profesionalidad, pero también una conversión espiritual para reconstruir un país tan destrozado como el que tenemos nosotros.  Mikel respondía a una vocación universal. Venezolano que, por una serie de circunstancias,  su último fruto lo dio en el País Vasco», concluyó.

Un adiós con impacto en las redes

Fue el hermano del padre de Viana, José de Viana, quien dio a conocer, en la red social Twitter, el fallecimiento del sacerdote jesuita, ocurrido la noche del 4 de agosto: «Mi hermano, el P. Mikel de Viana s.j., esta noche, descansa en la paz del Señor. Agradecemos a Dios por haberlo tenido muy cerca en toda nuestra vida», expresó el profesor ucabista, expresidente de Hidrocapital e ingeniero civil.

De inmediato los emotivos mensajes de quienes lo conocieron no se hicieron esperar. Personalidades venezolanas, periodistas y académicos ofrecieron sus condolencias.

A continuación algunas de ellas:

Tamara Adrian (@TamaraAdrian), abogada ucabista, exdiputada de la Asamblea Nacional  y docente expresó sus sentimientos. «Muy compungida por la muerte del excelente amigo P. Mikel de Viana, con quien compartí muchas conversaciones profundas y ligeras. Paz a su alma. Nos hará mucha falta», escribió.

El médico infectólogo Julio Castro (@juliocastrom) se refirió a la influencia que tuvo en su generación. «Mikel De Viana llegó a nuestras vidas siendo nosotros unos adolescentes, como guía tuvo un impacto grande en nuestra manera de ver la religión y la vida. Creo que él tenía esa singularidad de impactar. Ahora podrás ver el Orinoco desde arriba Mikel».

Por su parte, la periodista y locutora Delvalle Canelón (@CanelonDelvalle) habló del rol del padre en la vida pública. «Lamentamos profundamente la muerte del S.J Mikel de Viana, un hombre que dedicó su vida a servir al prójimo, siempre pendiente de las necesidades y los reclamos del pueblo venezolano. Nuestras condolencias a la iglesia venezolana, sus familiares y amigos. QEPD».

Rafael Arráiz Lucca (@rafaelarraiz), historiador y poeta, recordó su primer encuentro con de Viana. «Conocí a Mikel de Viana en el Centro Gumilla en 1976. Desde entonces me pareció un jesuita tocado por la genialidad. Seguiremos cantando el Padre Nuestro a capella en la puebla de Bolívar, como aquella tarde inolvidable. Descansa en paz».

El periodista Nelson Bocaranda Sardi (@nelsonbocaranda) resaltó algunos aspectos de la personalidad del profesor. «Con su permanente alegría, bonhomía y buen humor recordaremos a este gran Jesuita y mejor venezolano Mikel de Viana, SJ, talentoso educador y formador de varias promociones en la UCAB. Vaya a su familia nuestro abrazo y las oraciones por quien hoy desde el cielo vela por su Venezuela».

El humorista, politólogo y escritor Laureano Márquez (@laureanomar) también expresó sus condolencias. «Con pesar recibimos la noticia de la partida de nuestro querido amigo el padre Mikel de Viana, SJ. Que el Padre lo reciba con el mismo amor que él brindó a todos con su vida ejemplar y comprometida. Nos duele su partida, pero nos regocija su vida extraordinaria. QEPD».

José Toro Hardy  (@josetorohardy), economista y escritor, subrayó el papel del jesuita para el país. «Mikel de Viana se nos fue. Siempre pensé que su presencia sería fundamental el día que Venezuela estuviese lista para retomar el camino de la reconstrucción de los valores. Mi más sentido pésame a su hermano José María y a todos también a todos los venezolanos».

Reconocimiento de su alma máter y sus hermanos jesuitas

De Viana se graduó de sociólogo en la UCAB y fue, por más de 20 años, docente en sus aulas. En reconocimiento a esa trayectoria, la Dirección de Recursos Humanos de la universidad envió un mensaje de condolencias y solidaridad, en nombre de la comunidad ucabista. En el texto, destacó los valores que impulsó el sacerdote, dentro y fuera de la universidad:

«Tanto sus colegas como sus alumnos siempre lo recordaremos como una persona apasionada por la defensa de sus convicciones, con un profundo amor por Venezuela, por la Compañía de Jesús, así como con una especial dedicación y calidad en el ejercicio docente. Damos gracias por su vida y, como comunidad, compartimos con su hermano, el profesor José María De Viana, compañeros jesuitas, familiares y amigos este momento de tristeza, a la vez que elevamos una plegaria por el eterno descanso de su alma», se lee en el texto enviado a todos los colaboradores de la institución.

Por su parte, el provincial de los jesuitas en Venezuela, padre Rafael Garrido, SJ, invitó a una misa de exequias, la cual será presidida por el cardenal Baltazar Porras y concelebrada por el padre Luis Ugalde, SJ, y el rector de la UCAB, Francisco José Virtuoso, SJ. La ceremonia tendrá lugar en la iglesia María Trono de la Sabiduría, en el campus Montalbán de la universidad, el sábado 13 de agosto, a las 10:30 de la mañana.

El sepelio del padre Mikel de Viana se llevará a cabo el domingo 7 de agosto a las 10:30 a.m. (hora España) en el cementerio jesuita ubicado en el Santuario de Loyola, España. La misa será a las 12:30 m en Bilbao.

¡Paz a su alma!

♦Texto: Grace Lafontant León/Fotos: archivo El Ucabista